domingo, 28 de diciembre de 2008

Cinco canciones de Navidad opus 1: nº5 "La nieve está cayendo"

El texto de esta última canción del opus 1 está escrito por Wilkku Joukahainen (1872-1929), y es la única de la colección escrita originalmente en finés. No hemos podido encontrar información legible sobre el autor, así que pasaremos a comentar sólo la música.

La canción original data de 1901, mientras Sibelius componía su Segunda Sinfonía, aunque no existe el menor parecido entre ambas obras.

Es la que tiene el tono más folclórico de las cinco, algo que le suele venir a Sibelius sugerido por el uso del finés. Podemos verlo, por ejemplo, en el uso continuo de ritmos dactílicos (larga, breve, breve), muy típico de las canciones populares finesas y cuyo origen se encuentra directamente en los ritmos de la lengua finlandesa. La repetición literal a lo largo de sus cinco estrofas textuales acentúa este carácter folclórico.

El acompañamiento es muy sencillo, al igual que sucede con la mayoría de sus compañeras del opus 1, en este caso incluso un simple doblamiento de la melodía de la voz y una textura a base de acordes.
De entre los años 1903 y 1905, en fecha indeterminada, data el primer arreglo, para soprano, mezzo y piano, donde la segunda voz parece añadirse a la canción, con algún pequeño ajuste. Parece haber sido escrito para coro más que como dúo, aunque así es la forma en la que ha sido presentada en la primera grabación mundial de este arreglo, que encontraréis en el volumen 7 de la Sibelius Edition de BIS, cantado con mucho sentimiento por Helena Juntunen y Monica Groop, acompañadas por el siempre entusiasta Folke Gräsbeck.

En 1942, Sibelius realiza un arreglo para dos voces femeninas, paralelo a un arreglo para idénticas fuerzas de la canción anterior. La única grabación que existe disponible de este arreglo curiosamente es la del coro masculino YL, en el doble CD que mencionábamos ayer (
http://sibeliusencastellano.blogspot.com/2008/12/cinco-canciones-de-navidad-opus-1-n4-no.html ), una magnífica interpretación a pesar del desajuste respecto al original.

Esta canción, sin alcanzar al opus 1 nº4, goza también de gran fama en la Navidad finesa, sin duda gracias al texto escrito en la lengua mayoritaria en aquel país.
On hanget korkeat, nietokset,
vaan joulu, joulu on meillä!
On kylmät, paukkavat pakkaset
ja tuimat Pohjolan tuuloset,
vaan joulu, joulu on meillä!

Me taasen laulamme riemuiten,
kun joulu, joulu on meillä!
Se valtaa sielun ja sydämen
ja surun särkevi entisen,
mi kasvoi elämän teillä!

Oi käykää, ystävät, laulamaan,
kun joulu, joulu on meillä!
Se tuttu, ystävä vanhastaan,
on tänne poikennut matkoillaan
ja viipyy hetkisen meillä.

Nyt tähtitarhoihin laulu soi,
kun joulu, joulu on meillä!
Nyt maasta taivaaseen päästä voi,
jos sydän nöyrä on lapsen, oi,
kun joulu, joulu on meillä.

Oi anna Jumala armoas,
kun joulu, joulu on meillä!
Ja kansaa suojaa sun voimallas,
meit' auta näkemään taivaitas
kun joulu, joulu on meillä!



La nieve está cayendo,
¡la Navidad, la Navidad está aquí!
El frío, helado tiempo invernal
y los heladores vientos del norte,
¡la Navidad, la Navidad está aquí!

Es hora de nuevo de canciones alegres,
¡la Navidad, la Navidad está aquí!
Llena nuestras almas y corazones
y desvanece las penas del pasado,
hace brotar en nosotros la vida.

Oh, cantad, amigos,
¡la Navidad, la Navidad está aquí!
Nuestro viejo amigo
abandona su largo viaje
para quedarse con nosotros un poco.

Nuestras canciones alcanzan las estrellas,
¡la Navidad, la Navidad está aquí!
De la tierra a los cielos
el humilde corazón de un niño se eleva,
¡la Navidad, la Navidad está aquí!

Danos tu gracia, Señor,
¡la Navidad, la Navidad está aquí!
Protégenos con tu poder,
y déjanos ver tu cielo,
¡la Navidad, la Navidad está aquí!
Nos tomaremos unos días de descanso del blog, pero regresaremos pronto para hablaros de las retrasmisiones de Radio Clásica durante enero y para iniciar una larga serie sobre el Kullervo con motivo de su próxima interpretación en la ciudad desde la que se redacta este blog, lo que nos servirá de excusa para hablar del idioma finés, del Kalevala, y de la magna y trascendental primera obra maestra de nuestro autor.
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sábado, 27 de diciembre de 2008

Cinco canciones de Navidad opus 1: nº4 "No me des esplendor, oro ni pompa"

La cuarta canción del opus 1 es la más famosa de las cinco, y no por casualidad: estamos ante una melodía hermosísima, sencilla, muy sibeliana y a la vez cercana a esos mundos de la canción popular y el coral de iglesia que ya hemos mencionado. Fue escrita a finales de 1909, en la época oscura del compositor: sin duda que la evocación de la Navidad producía en Sibelius sentimientos afables, y esta canción da perfecto testimonio de ello.

En la versión original el acompañamiento del piano es bastante sencillo, aunque el preludio e interludios entre estrofas son muy evocadores. En ocasiones el piano realiza una contramelodía sencilla, un efecto de gran belleza que será aprovechado en los arreglos propios.

Lo más curioso es el parecido de la melodía con otra canción del autor escrita en 1899 sobre un texto en alemán y no publicada "Segelfahrt" JS.166, semajanza muy llamativa en las primeras notas de la voz. De cualquier manera el carácter de ambas piezas es muy diferente.

Lo cierto es que la canción fue muy pronto popular, y en seguida abundaron arreglos de todo tipo, en especial con textos en finés. Durante el "silencio de Ainola" (1930-1957), periodo durante el cual Sibelius prácticamente no compuso nada pero sí revisó varias obras, el autor realizó hasta cuatro versiones propias de la pieza, a petición de distintos interpretes.

El primer arreglo data de 1935 y es para coro masculino a capella, solicitud del entonces Coro Universitario de Helsinki (YL), una institución unida a muchas de las obras corales de Sibelius (estrenó, por ejemplo, Kullervo, y aún hoy en día sigue siendo el principal especialista en nuestro autor). El texto es ahora una versión finlandesa de Aino Suonio, que se utiliza en esta, en otras versiones de la obra y en algunas interpretaciones. El arreglo es muy vertical, lo que fomenta el aspecto de coral, excepto por un solista que parece "escaparse" reproduciendo un pasaje del primitivo acompañamiento, un gesto sencillo pero bellísimo que mantendrá en el resto de los arreglos.

El segundo, de 1942, es a coro de cuatro voces femeninas, con una solista en los pasajes mencionados antes y en otros más. También tiene el texto en finlandés. Es para quien les escribe el arreglo más bello. El tercero es del mismo año, texto en finés y está escrito para dos voces femeninas.

El último arreglo, con el texto original, fue realizado en 1954, y es para coro infantil a tres voces y solista, con acompañamiento de órgano opcional. Fue uno de las últimas veces en las que Sibelius se acercaría a un pentagrama.

Los arreglos segundo y cuarto los podemos encontrar en la antigua serie completa de BIS (CD-998, 1996-99) con el fabuloso Coro Jubilate dirigido por Astrid Riska. La interpretación es maravillosa, pero hay que poner varias pegas musicológicas: el arreglo de 1942 está cantado con el texto original y la de 1954 por coro femenino y sin la parte de órgano. No obstante en cuanto a ejecución es la mejor opción.

Los mismos arreglos (cantados en sueco ambos, aunque en este caso sí tenemos coro infantil para el de 1954, pero sin órgano) los encontramos en una integral de coros mixtos, femeninos e infantiles con el Coro Tapiola (Ala-Pöllänen) y el Coro de Cámara Tapiola & Amigos de Sibelius (Norjanen), publicado por Finlandia Records en 1998. Esta integral es muy recomendable por su exhaustividad hasta que se publique estas obras en la Sibelius Edition de BIS, aunque la grabación (entre normal y buena por la interpretación y con un sonido un tanto modesto) les será muy difícil de encontrar (0630-19054-2).

La versión para coro masculino sí tiene una gran versión en otra integral, también en Finlandia Records, protagonizada por el YL dirigido por Matti Hyökki en 2003 (0927-49774-2), dos discos esenciales hasta la aparición de los de BIS.

Aparte de los arreglos del autor hoy en día hay decenas de versiones de lo más variopinto. De hecho es en Finlandia parte del repertorio popular de canciones de Navidad, y por ello una de las melodías más conocidas del autor en su país natal, aunque hoy en día el texto suele entonarse en finés.

Como muestra os dejo links de tres videos en youtube (hay más si tienen interés en buscarla):

En primer lugar el coro a capella Rajaton, un popular y muy profesional conjunto, que canta un arreglo para coro mixto:



Este es un versión próxima al pop de quien debe de ser un cantante muy popular allá, Joel Hallikainen (el Raphael finlandés, je, je) (música sobre fondo fotográfico):



Por último una curiosa versión también con toque pop-rock (aunque siguinedo muy de cerca el original) de la soprano Tarja Turunen, más conocida por haber sido la cantante del grupo de rock metal sinfónico Nightwish, inmensamente popular en su país y fuera de él:




Giv mig ej glans, ej guld, ej prakt
I signad juletid;
Giv mig Guds ära, änglavakt
Och över jorden frid!
Giv mig en fest,
Som gläder mest
Den konung, jag har bedt till gäst;
Giv mig ej glans, ej guld, ej prakt,
Giv mig en änglavakt!

Giv mig ett hem på fosterjord,
En gran med barn i ring,
En kväll i ljus med Herrens ord
Och mörker däromkring!
Giv mig ett bo,
Med samvetsro,
Med glad förtröstan, hopp och tro;
Giv mig ett hem på fosterjord
Och ljus av Herrens ord!

Till hög, till låg, till rik, till arm
Kom, helga julefrid!
Kom barna glad, kom hjertevarm
I världens vintertid!
Du ende, som
Ej skiftar om,
Min Herre och min Konung, kom!
Till hög, till låg, till rik, till arm
Kom glad och hjärtevarm!


[Versión en finés:]

En etsi valtaa, loistoa,
en kaipaa kultaakaan,
mä pyydän taivaan valoa
ja rauhaa päälle maan.
Se joulu suo, mi onnen tuo
ja mielet nostaa Luojan luo.
Ei valtaa eikä kultaakaan,
vaan rauhaa päälle maan.

Suo mulle maja rauhaisa
ja lasten joulupuu,
Jumalan sanan valoa,
joss' sieluin kirkastuu.
Tuo kotihin, jos pieneenkin,
nyt joulujuhla suloisin,
Jumalan sanan valoa
ja mieltä jaloa.

Luo köyhän niin kuin rikkahan
saa, joulu ihana!
Pimeytehen maailman
tuo taivaan valoa!
Sua halajan, sua odotan,
sä herra maan ja taivahan!
Nyt köyhän niin kuin rikkaan luo
suloinen joulus' tuo!


No me des esplendor, oro ni pompa,
en el bendito tiempo de Navidad.
Dame de Dios la gloria, la hueste de ángeles,
y sobre toda la tierra paz.
Dame una fiesta que agrade
al Rey que he invitado como huésped.
No me des esplendor, oro ni pompa,
dame una hueste de ángeles.

Dame un hogar en mi tierra,
un árbol rodeado de niños,
una tarde iluminada con la palabra del Señor
y la oscuridad que nos circunda.
Dame un lugar en el que vivir en paz
con alegre confianza, esperanza y fe.
Dame un hogar en mi tierra
iluminado con la palabra del Señor.

Al superior, al inferior, al rico, al pobre,
¡ven, bendita paz de la Navidad,
ven con la felicidad del niño y el corazón cálido,
en el invierno del mundo!
¡Tú solo, que nunca cambias,
mi Señor y Rey, ven!
Al superior, al inferior, al rico, al pobre,
ven con la felicidad y el corazón cálido.

Mañana terminaremos esta serie sobre el opus 1 de Sibelius.

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viernes, 26 de diciembre de 2008

Cinco canciones de Navidad opus 1: nº3 "Fuera oscurece"

Llegamos a la tercera de las canciones del opus 1 de Sibelius. En este caso nos encontramos con la primera compuesta del ciclo, escrita en diciembre de 1897, esta vez sí en periodo cercano a la Navidad, y curiosamente a unos meses de la muerte del autor de los textos, Zacharias Topelius (1818-1898).

Topelius es una figura sumamente importante de la cultura finlandesa, en la que desarrolló diversas actividades: historiador, poeta, novelista, periodista, académico de la Universidad de Helsinki... En la wikipedia en español podéis encontrar un artículo muy completo sobre su biografía y su trascendencia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Zacar%C3%ADas_Topelius

Sibelius extrajo los poemas de su colección "Läsning för barn" ("Lecturas para niños, 1865-1898). Esta obra, publicada a lo largo de esos años en ocho volúmenes, supone una importante referencia de la literatura infantil, repleta de cuentos y poemas, en especial acerca del mundo de Navidad, que Topelius adoraba tanto en su vida personal como en la literaria. No es extraño pues que nuestro compositor, como tantos de sus contemporáneos, viese la Navidad a través de los ojos de Topelius, bajo esa evocación del mundo infantil realmente única como estamos comprobando.

Al propio Topelius le gustaba narrar cuentos en estas fechas, una costumbre muy propia de los países nórdicos - pensemos por ejemplo también en los cuentos del danés Hans Christian Andersen.
Una estatua dedicada a Topelius en un parque del centro de Helsinki (foto propia)

Además de estas primeras canciones del opus 1, Sibelius puso música a otros de sus textos: "Islossningen i Uleå älv" ("La rotura del hielo en el río Uleå") opus 30 de 1899, un impromptu para recitador, coro masculino y orquesta; la canción "Lasse liten "Pequeña Lasse" opus 37 nº2 de 1902; el melodrama con acompañamiento de cuerda "Grevinnans konterfej" ("El retrato de la condesa") de 1906, y la canción "Orions bälte" ("La batalla de Orión") de 1914, que desgraciadamente se ha perdido.

Respecto a esta canción, compuesta el año en que Sibelius escribió su trascendental sus cuatro poemas sinfónicos del ciclo Lemminkäinen opus 22, hacer notar en este caso la intensa melodía muy típicamente sibeliana, además de una mayor cercanía al coral, sin duda por el texto de mayor contenido religioso. El acompañamiento es sencillo, aunque contiene figuras en obstinato típicas del periodo kalevaliano en el que fue compuesta. Una de las canciones más bellas del ciclo, sin duda.
Det mörknar ute, och vindens sus
Far över de dunkla dalar;
Natt faller över den armes hus
Och rikemans stolta salar.
Var är det ljus,
Det klara, som oss hugsvalar?

De eviga stjärnor stråla klart
I däldernas dunkel neder.
Av festliga ljus ett underbart,
Ett glänsande sken sig breder.
Kom snart, kom snart,
Guds ljus, som allen oss leder!

Allt mörker ljusnar för Herren Krist,
Som kom, för att världen lysa.
Guds helga änglar med oljekvist
Omskygge nu dem, som frysa.
I kväll skall visst
Vår hydda änglarna hysa.


Fuera oscurece y el aullido del viento
pasa a través de los oscuros valles.
La noche cae sobre la cabaña del pobre
y las orgullosas salas del rico.
¿Dónde está la luz, donde está la luz
que nos trae sosiego?

Las eternas estrellas brillan claras
en la oscuridad de los bajos valles.
Una maravillosa, festiva luz,
comienza a derramarse.
Ven rápido, luz de Dios, ven rápido, luz de Dios
que iluminas a todos.

Toda oscuridad luce ahora por nuestro Señor Cristo,
que vino para iluminar al mundo.
Los benditos ángeles de Dios, con ramas de olivo,
abrigan aquellos que tiemblan.
Estará segura, estará segura
nuestra cabaña con sus ángeles.

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jueves, 25 de diciembre de 2008

Cinco canciones de Navidad opus 1: nº2" La Navidad ha venido"

¡Feliz Navidad!

Segumos nuestra serie con la segunda de las canciones de Navidad opus 1, "Nu så kommer julen". Esta pieza fue escrita junta la anterior el 1 de mayo de 1913, las otras tres canciones pertenecen a otros momentos compositivos.. Musicalmente es muy similar a la anterior, sin embargo, debido al carácter del texto, la melodía es de una gran simplicidad, además de una gran belleza.

Decir que en estos poemas la Navidad está personalizada, pero no he querido traducirlo como "Padre Navidad" (="Papá Noel") porque quizá esa figura tiene unas connotaciones muy concretas que no están en el texto. Hemos creído mejor hablar de Navidad en un sentido más abstracto.

Este poema se centra en la visión de los niños de la navidad, y nos permite comprobar cómo muchos de los tópicos navideños no son tan recientes como nos puedan parecer: las escenas no son tan distintas que las de hace un siglo.
Mañana nos extenderemos un poco para hablar del autor de los textos, Topelius, aparte de echar un vistazo a la tercera canción, por supuesto. Hasta entonces que pasen un feliz día.



Nu så kommer julen!
Nu är julen här,
Litet mörk och kulen,
Men ändå så kär.
Han i salen träder
Med så hjärtligt sinn',
Och i högtidskläder
Dansa barnen in.
Ljusen och lanternan
Glimma högt kring dem,
Som den klara stjärnan
Över Betlehem.

Brinn, du julens stjärna,
Lys min barndomsstig!
O så gärna, gärna
Ser jag upp till dig,
Som jag dig förstode.
Liten liksom jag
Var också den gode
Frälsaren en dag.
Och då sken du redan
På hans krubba klar,
Och så sken du sedan
Allt till våra dar.

O du goda, fromma,
Glada juletid!
Du vår vinterblomma,
Full af fröjd och frid!
Tusen skalkar gunga
Ystra på ditt knä,
Och små änglar sjunga
Kring vårt juleträ.
Gladt med dem sig blandar
Barnens fröjdeljud,
All goda andar
Lova Herren Gud.



La Navidad ha venido,
la Navidad está aquí,
un poco oscura y triste,
pero muy querida.
Entra en la habitación
con su amable rostro
y los niños bailan
vestidos de fiesta,
candelas y linternas
brillan sobre ellos,
luminosas como la clara estrella
de Belén.

Arde, oh estrella de Navidad,
ilumina la senda de mi niñez.
Cómo amo
mirarte
con comprensión:
pequeño como yo
fue una vez
nuestro amado Salvador.
Ya brillaste
sobre su claro pesebre
y desde entonces brillas
sobre nosotros cada día.

¡O bueno y devoto,
feliz tiempo de Navidad,
nuestra flor de invierno,
lleno de alegría y paz!
Mil pilluelos juegan
en tus rodillas
y pequeños ángeles cantan
alrededor de nuestro árbol de Navidad.
Con ellos el alegre cantar de los niños
se mezcla,
y los buenos alaban
a Dios el Señor.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Cinco canciones de Navidad opus 1: nº1 " La Navidad está en el nevado porche"

Como les prometíamos, hoy iniciamos una miniserie donde comentaremos cada una de las Cinco canciones de Navidad que llevan el opus 1. En primer lugar hay que aclarar que ni Sibelius concibió la obra como un verdadero ciclo, y que el número de opus no es nada indicativo.

Lo cierto es que se trata de una colección de distintas canciones compuestas en diversos momentos, entre 1897 y 1913, que el autor fue reuniendo por la temática e inspiración común: todas son canciones sobre el tiempo de la Navidad, y todas comparten una técnica compositiva similar, la imitación de la canción popular de Navidad, que en aquellos lares tiene siempre cierto toque de coral de iglesia (las melodías del cantoral luterano). Las cuatro primeras además comparten autor, Zacharias Topelius (1818-1898), escrito suecofinés del que ya hablaremos. La quinta es de otro autor, Wilkku Joukahainen (1872-1929) y, aunque presenta la rareza de estar en finés, no deja lugar a la duda de complementa perfectamente la colección.

El número de opus no se corresponde a una primera obra publicada como decíamos, ya que ni siquiera la obra está concebida globalmente, sino que se fue publicando a lo largo de los años cada una de las canciones por aislado, si bien todas con un número correlativo. Lo cierto es que esta confusión con los números del catálogo de Sibelius es frecuente, máxime en los primeros. Por una parte hay que decir que el autor revisó y cambió muchos de estos números de catálogo, pero por otra hay que tener en cuenta sus disputas con los editores, que le llevaban a poner números de opus propios de obras de juventud para que un editor no se quejara por no haberle otorgado a otro la obra: con este truco, menospreciando como "juvenil" la propia obra, Sibelius burlaba la exigencia de novedades por parte de sus editores (el mismo caso sucede con los opus 3, 8, 19, etc.) En este caso, el propio autor decía que estas canciones usaban temas de los años 1880s, lo que justificaba la numeración. Pero desde luego los biógrafos sospechan que esta afirmación no tiene base real.

Estas canciones, como era de esperar, son muy interpretadas en su país de origen durante estas fiestas, en todo tipo de arreglos y versiones, en especial la cuarta, que es muy popular como veremos. El propio Sibelius efectuó diversos arreglos de las dos últimas, que ya gozaron de gran difusión en vida del autor.

Curiosamente no existen muchas grabaciones internacionales del ciclo fuera de las dos integrales con Krause y con Groop que señalábamos ya. Aparte de estas dos grabaciones existe una buena versión de un arreglo de Ilkka Kuusisto (con todas las canciones cantadas en finés y el acompañamiento orquestado) con el citado músico dirigiendo a la Finlandia Sinfonietta y con la estupenda Soile Isokoski interpretando la parte vocal, si bien este disco está descatalogado y es sumamente difícil de encontrar fuera de Finlandia.

La primera canción, "Nu står jul vid snöig port" ("La Navidad está en el nevado porche"), presenta las mismas características que sus compañeras: canción estrófica estricta, un acompañamiento sencillo y nada descriptivo (en este caso muy vertical), y una línea melódica que como decíamos emula a las canciones navideñas del norte de Europa, con su toque folclórico y su toque de coral, dando la sensación de cierta libertad rítmica. Junto con la siguiente, fue escrita curiosamente el 1 de mayo de 1913 (el 1 de mayo es una fiesta de celebración de la primavera en Finlandia), pero no por ello nos deja de evocar estas fiestas.

Adjunto, como siempre que me sea posible, el texto original con una traducción propia. Ésta, y cualquier otra traducción del sueco o del finés que les presentemos, será efectuada a partir de traducciones en inglés. Por el momento no hablamos esos idiomas, si bien siempre procuraremos aprovechar el poco conocimiento que tenemos para orientar la versión española.

Ahí tienen el texto pues. Y de nuevo aprovechamos para desearles una buena noche y una muy Feliz Navidad: Hyvää joulua!

     Nu står jul vid snöig port,
     Klappar på och myser:
     Kära barn, släpp in mig fort!
     Här står jag och fryser.
     Se, min korg är full och tung!
     Båd åt gammal och åt ung
     Har jag gåvor rara:
     Får jag hos dig vara?
     - Ja, kom, kära jul!

Jag för med mig tända ljus
Och en gran från skogen,
Frid och fröjd i varje hus
Vänskap så förtrogen.
Fattig man skall ej bli glömd,
Där han hungrar tyst och gömd,
Och var sorg, som gråter,
Skall bli tröstad åter.
- Ja, kom, kära jul!

  *******
     La Navidad está en el nevado porche,
     llama y dice, resplandeciente:
     ¡rápido, niños, dejadme entrar!
     Que aquí de pie hace frío.¡
     Mirad, mi bolsa cargada pesa!
     Para el viejo y el joven
     tengo espléndidos regalos.
     ¿Me permitís quedarme entre vosotros?
     - Sí, ven, sí, querida Navidad.


     Traigo conmigo candelas encendidas,
     y un abeto del bosque,
     paz y alegría a cada hogar
     y también amistad verdadera.
     El necesitado no será olvidado
     cuando esté hambriento, callado y escondido,
     y cada sufrimiento
     será de nuevo consolado.
     - Sí, ven, sí, querida Navidad.

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¡Muy felices fiestas desde el blog de Jean Sibelius en español!


La Navidad es una fiesta muy especial en Finlandia, no hay ninguna duda. Como en todo el orbe cristiano, y en especial para el protestante, esta es una celebración extraordinaria del calendario litúrgico, ya que la fiesta pasa de la iglesia a los hogares, donde las familias se reúnen, donde se canta, y donde los niños esperan llenos de una ilusión única en la vida el que un ser mágico les traiga regalos desde el mundo de los sueños.

Pero desde luego esa alegría que comparten muchos países de la tierra se ha unido en el país del norte, como en otros lugares, a tradiciones antiquísimas. Si no les será del todo desconocido que ya los romanos hacían de estos días una fiesta muy especial como eran las Saturnales, donde se hacían regalos equivalentes a los que hacemos hoy en día, tenemos que recordar que muchos pueblos paganos celebraban también en estos días una fiesta de la luz: tras el solsticio de invierno se hacía patente - en aquellos tiempos donde el hombre dependía tanto de la naturaleza - que los días empezaban a ser más largos, que la luz ganaba la batalla a la oscuridad.

En Finlandia, la tierra del Kalevala, no hace falta decir que el sol y su luz son algo absolutamente mágico. Y su renacer es contemplado con alegría y agradecimiento. Esta noche las velas y las luces eléctricas lo llenarán todo para animar al sol a resistir su combate contra la noche, del que resultará vencedor un año más...

Entre esa herencia ancestral y pagana que sobrevive en Finlandia está la figura de Papá Noel, el Padre Navidad. De cómo un generoso obispo bizantino acabó siendo San Nicolás de Bari (Italia) ustedes pueden encontrar información fácilmente, pero de cómo un genio de la fertilidad de los bosques fineses, llamado "el macho cabrío - por no decir otra cosa - de la Navidad" ("Joulupukki"), con costumbres licenciosas y nada cristianas acabó siendo Santa Klaus quizá nos cuenten algo más nuestros amigos de Big in Finland:

http://www.biginfinland.com/?p=1359

Je, je, desde luego Santa tiene un pasado nada discreto. En cualquier caso hoy en día, debido a la influencia del cine comercial norteamericano y al concepto utilitario de unos padres que prefieren tener a sus niños entretenidos todas las vacaciones, este regordete finlandés, habitante - según rezan las guías turísticas y el parque temático organizado en torno a él - de Rovaniemi, la pequeña ciudad finlandesa anexa al Círculo Polar Ártico, visitará también muchos hogares españoles y de hispanohablantes en América.

Ustedes que están aprendiendo algo más sobre el país de nuestro músico, Jean Sibelius, tendrán una ventaja: saben quien es Papa Noel y desde donde arrancó su trineo repleto de regalos. O como sin duda en Laponia hablan finlandés, díganle algo en este idioma guiñando un ojo: seguro que se muestra más generoso. Felicítenle las fiestas pues:

Hyvää joulua!

Y no lo olviden, acuérdese de los que más necesitan de nuestra generosidad, como también de aquellos que no están (es costumbre en Finlandia, como en otros países luteranos, encender una luz por los que nos dejaron). En fin, disfruten de esta noche con alegría y buenos sentimientos. Les deseamos de nuevo Feliz Navidad:

Hyvää joulua!

martes, 23 de diciembre de 2008

Las canciones (sången) de Jean Sibelius


La canción es un género muy destacado dentro de la producción del compositor finés. No tanto por supuesto, como su música sinfónica o su música escénica, incluso la coral, pero estamos hablando de un apartad de su producción que ocupó gran parte de sus preocupaciones e inspiración, y que nos dejó varias obras maestras y en su mayoría excelente música.

Primero un simple recorrido por los números: Sibelius escribió unas 114 canciones, dejando aparte las de la música para teatro (más o menos una docena), de las que dos fueron concebidas originalmente con orquesta, una con versiones para piano y para orquesta simultáneas (el "Arioso" opus 3), neuve cuentan con una orquestación posterior a la redacción con piano, y el resto son exclusivamente con acompañamiento de piano.

Sibelius exploró a lo largo de su carrera la relación entre música, representación y significado. Aunque nos dejó mucha música pura, buena parte de su producción tiene su inspiración en referentes extramusicales. Si el mejor ejemplo de esto lo tenemos en sus poemas sinfónicos, su música vocal también explora estas relaciones. No obstante, este hecho va a depender en muchas ocasiones del carácter descriptivo del texto en sí: Sibelius no suele desaprovechar una evocación si está en el texto, si bien muchos de los poemas elegidos no le dan ocasión para ello.

El compositor aborda los textos siempre individualmente, dando a cada poema una solución musical distinta. Muchas canciones tienen una forma estrófica fija, sencilla y concentrando la expresión en el texto y en el carácter general de la música, por ejemplo en "Souda, souda, sinisorsa" JS.180, de tono popular. Otras, más habitualmente, tienen una forma estrófica modificada, como en "Jägarsossen" opus 13 nº7, próximo a una balada. Hay formas abiertas como "Svarta rosor" opus 36 nº1, y auténticas escenas en recitativo como en "På verandan vid hafvet" opus 38 nº2. Por último, hay ocasiones donde la canción se aproxima mucho a un poema sinfónico, como encontramos en "Under stradens granar" opus 13nº1.

La importancia que da al género varía a lo largo de la carrera de Sibelius. Las primeras canciones, los opus 13 y 17, escritas en la década de 1890, corresponden a un periodo donde Sibelius aborda cada composición con el mismo espíritu, sin importar el género, aunque siempre deja trasparentar cierta ambición orquestal. Es el periodo "kalevaliano" (1892-98), con sus características melodías y armonías modales, sus obstinatos y su búsqueda de lo legendario, y las canciones, incluso las más modestas, se ven afectadas de este espíritu.

Los ciclos de su periodo romántico (1898-1906) son los que llevan tres números de opus contiguos, 36, 37 y 38, y han proporcionado sin duda las sången más interpretadas y universales de nuestro autor, como la lírica y muy nórdica "Demanten på marssnön" opus 36 nº6, la costumbrista "Flickan kom ifrån sin älsklings möte" opus 37 nº5, y la panteística, anteriormente citada, opus 38 nº3. Las soluciones antes los poemas son más singulares que nunca, y cada canción una auténtica obra maestra.

Parece que tras estas obras maestras Sibelius pierde algo de interés en el género de la canción. No obstante el "periodo oscuro" (1908-1914) nos dejará una exploración de nuevas posibilidades musicales, entendiendo ahora la canción como una miniatura musical. El ciclo opus 57 sobre poemas de Josephson está atravesado por la genialidad, desde la búsqueda de un nuevo equilibrio entre la voz y el piano hasta la reducción del material musical a las notas necesarios, sin adornos superfluos. Durante toda esta época Sibelius acomete una exploración de nuevas posibilidades musicales, y en este género incide en una nueva manera de entender la voz, que tiende al recitativo, la línea vocal se vuelve expecialmente expresiva, en ocasiones caminando sola. El acompañamiento a veces parece independiente a la voz, y tiende a atmósferas impresionistas, incluso expresionistas. Se profundiza así en lo que ya había efectuado en las tres primeras canciones del opus 38, realmente visionarias. El máximo exponente de estas características son las dos canciones del opus 35, el más modesto opus 61 y alguna canción suelta como es el Arioso opus 3.

Los últimos ciclos (opus 72, 86, 88 y 90) fueron compuestos durante la Gran Guerra, y obedecen en general a un espíritu más comercial y menos artístico, como sucedió también con las miniaturas para violín y piano y para piano solo de la misma época. No obstante encontramos auténticas joyas, aisladas entre obras más banales, como "Kaiutar" opus 72 nº4, una mágica evocación de un ser feérico escrita en finés, y "Norden" opus 90 nº1, una llamada al espíritu nórdico cuyo acompañamiento disonante vislumbra ya el mundo panteístico del poema sinfónico Tapiola opus 112.

Tras estos ciclos, y una vez que Finlandia se ha proclamado independiente, Sibelius abandona el género excepto por algún pequeño e intrascendente título. ¿La razón? No es sencilla de explicar, ya que en esta decisión se suman diferentes consideraciones. La primera nos lleva a otra pregunta: ¿por qué la mayoría de las canciones están escritas sobre poemas en sueco?

Ciertamente alrededor de un 85% de las canciones de Sibelius parten de poemas en este idioma. Ya hablábamos en los posts anteriores sobre la condición del autor como suecofinés. Su lengua materna es el sueco, en la que piensa y con la que se comunica con los suyos. Y el sueco es la lengua de la burguesía finesa, la lengua de la mayoría de los poetas románticos fineses, así como la lengua de poetas nacidos en Suecia que se leía en los salones fineses. El sueco es en aquel momento la lengua de la poesía intimista y la del ambiente en el que normalmente se interpretaban canciones, muchas en sueco, pero también en alemán, idioma próximo, y que era el idioma de la principal tradición de la canción culta (Schubert, Schumann, Brahms...)

Al escribir música en sueco Sibelius se expresa, por así decirlo, en su yo individual. Su yo general, su yo público, su yo patriótico en cambio se expresa en cambio en finés. Y de ahí que, al contrario de lo que pasa en las canciones, la música coral en su mayoría está escrito en finlandés (aunque el ratio es inferior al de las canciones). En el idioma del pueblo están escritas las obras de gran formato, para coro y orquesta, en especial las cantatas compuestas tras la independencia de Finlandia. Esta sería una segunda causa para explicar el parón de la composiciones del génro: tras el 8 de diciembre de 1917 Sibelius se convierte en la voz de Finlandia, y esta debe hablar antes finés que en la lengua germánica.

Hay que señalar que además Sibelius escribe un total de seis canciones en finés, siempre con una connotación popular o ancestral. A pesar de su pequeño número y la sencillez de la mayoría son verdaderas obras maestras. En cambio otros dos idiomas a los que se enfrentó dieron como resultado pobres resultados en general, como las nueve canciones en alemán y una en inglés. De las escritas en alemán, el ciclo opus 50 fue una propuesta del editor para ampliar sus ventas, y sin duda es el más flojo de todos, aunque un par de canciones (las nos. 3 y 5) tienen un indudable encanto.

Una tercera causa del parón en la escritura de sången está en la búsqueda más abstracta: Sibelius se concentra esos años en sus últimas sinfonías, e incluso un poema sinfónico como es Tapiola no tiene un programa definido, sino una atmósfera abstracta. Nuestro compositor ya no quiere sumergirse en búsquedas descriptivas, por lo que la unión de texto y música va perdiendo interés para él.

Sibelius escribió sus canciones en varias ocasiones para cantantes muy concretos, como Ida Ekman y Aino Ackté, ambas sopranos estelares de la ópera en Finlandia. Lo cierto es que la voz de soprano, además de la de barítono, es la que mejor se adecua a las canciones de nuestro autor, además que sea capaz de cantar con cierta interpretación, nunca con escenificación teatral, pero sí con cierta afectación por el texto expresado.

Discografía

En ese sentido les recomendaré dos discos como los mejores - para quien les escribe - para iniciarse en las canciones de Sibelius. El primero está protagonizado por la gran soprano Karita Mattila acompañada por el pianista Ilmo Ranta (ONDINE ODE 856-2, 1995), con una amplia selecciones de las mejores canciones, impecable en cuanto a las obras e imprescindible en cuanto a la interpretación. El segundo puede ser muy difícil de encontrar (está descatalogado), pero merece la pena: el barítono Jorma Hynninen con Ralf Gothóni al piano, abordando con absoluta maestría y sentimiento los ciclos opus 13, 50 y 57, más las canciones de la música incidental para "Noche de reyes" opus 60 y la "propina" de las hermosísimas "Kaiutar" y "Norden" (Finlandia 4509-95842-2, 1981, 1986). La única falla es el haber programado la colección de Lieder alemanes en lugar de alguna otra más agradecida, pero aún así el disco es impresionante.
Existen otros recitales a destacar, pero quizá sea más importante hablar de las dos integrales principales. La más antigua la realizó la casa Decca y es también difícil de encontrar en su edición en compacto de 2004, hecho incomprensible, la verdad. Está protagonizada por el barítono Tom Krause acompañado por Irwin Cage, además de la soprano Elisabeth Söderström y Vladimir Ashkenazy (476 1725, 1984, 2004). Presenta todas las canciones publicadas, y el estilo está bien cuidado y las versiones son excelentes, sin embargo a veces los intérpretes parecen, no sé, no estar muy convencidos de la calidad de la música... Buena versión no obstante, que los coleccionistas deberían tener.

La segunda integral se la debemos a la Sibelius Edition de BIS y acaba de ser publicada. A la espera de recibir el estuche, sí puedo adelantar lo escuchado hasta ahora, ya que tres de los cinco discos fueron editados años atrás. Dos de ellos están protagonizados por la genial mezzo Anne Sofie von Otter acompañada por Bengt Forsberg (BIS 457 y 757), una fantástica lectura que cuenta con la voz absoluta de la mezzo sueca. Otra mezzo, Monica Groop, con Love Derwinger (BIS 657) ofrece una aproximación aún mayor al estilo más puro de Sibelius aunque no se llega al mismo nivel de los anteriores intérpretes. A favor pues está la calidad de los intérpretes y su cercanía al estilo sibeliano, en contra está la uniformidad de registros por la elección de mezzos para todas las canciones y no haber optado por la presencia de algún barítono en canciones más adecuadas a este tipo de voz. El ciclo sin embargo es bastante superior al de Decca, además ofrece, según hemos podido consultar, absolutamente todas las canciones y versiones posibles. Es por tanto la integral.

Por último, hay que hablar de la discografía de las canciones con acompañamiento orquestal. Son numerosos los recitales donde se encuentran estas obras, a veces en orquestaciones ajenas a Sibelius. Ustedes pueden encontrarse a Sibelius en conciertos de primeras figuras como Kirsten Flagstad o Jussi Björling. Pero si quieren discos monográficos deberán recurrir a dos discos dirigidos por Leif Segerstam para Ondine, con cantantes y orquestas diferentes, la soprano Soile Isokoski por un lado (ODE 1080-5) y de nuevo el barítono Jorma Hynninen por el otro (ODE 823-2). Lecturas exquisitas sin duda. En el caso del disco con Hynninen hay que comentar que casi todas las orquestaciones no son del propio Sibelius, aunque esto no enturbia la maestría de cantante y dirección.

En el volumen III de la Sibelius Edition aparecían las lecturas de Panula, que ya comentaremos en algún otro momento.

Quien tenga interés por conocer los textos originales (y traducciones a idiomas entre los que no se encuentra el español) está la vastísima colección de canciones y otros textos vocales de Emily Ezust, todo un referente en la red (incluye también muchas obras corales):

http://www.recmusic.org/lieder/s/sibelius.html

Mañana, aprovechando estas fechas, iniciaremos una pequeña serie de posts hablando de un ciclo de canciones, el opus 1, con textos de Navidad, que comentaremos una por una, añadiendo los textos originales y sus traducciones.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Una pequeña introducción al idioma sueco (II)


[El capítulo anterior]

El sueco es un idioma de la familia indoeuropea, clasificado dentro de las lenguas germánicas (alemán, inglés, holandés, sajón, noruego, etc. ...), situado muy cerca, tanto lingüística como culturalmente, del noruego, del islandés y en menor medida del danés.

Para un hispanohablante es una lengua extraña, si bien dado su origen indoeuropeo no nos ha de extrañar el poder encontrar palabras similares como "du" ("tú"), "tre" ("tres"), "skriva" ("escribir), "solen" ("sol"), etc. Mucho más cercano les resultará a los que hablen inglés ("bok" por "book") o alemán ("Buch").

Aún así el sueco en España es sinónimo de idioma incomprensible y sin duda haya bastante razón en esto. Su fonética es bastante rica y muestra muy pocas similitudes con el español. La propia entonación también nos es bastante ajena, con singulares fenómenos de acentuación (acentos agudos y grave) y de tonos lingüísticos que hace hablar a los expertos de 17 fonemas vocales.

Recomiendo, aunque es bastante técnico, el artículo de la wikipedia, bastante bueno, y esta vez en español:
http://es.wikipedia.org/wiki/Idioma_sueco

A pesar de la dificultad, tenemos que recomendar a los amantes de la música de Sibelius que procuren tener cuando menos unas nociones de la pronunciación del sueco. El autor finés compuso casi todas sus canciones para voz y piano en sueco, además de alrededor de una tercera parte de su música coral (ya abundaremos en las razones de esto en el próximo post). En el siguiente enlace tenéis un excelente y claro resumen de la pronunciación :

http://www.onlineswedish.com/Spanish/pronounce.php

Y si alguien de ustedes tiene más curiosidad, en la parte baja de la página antes citada hay un link hacía unas cortas lecciones de sueco en español. Si tenéis algún conocimiento en otros idiomas sin duda no os resultará tan fácil aprender al menos unas nociones en la pronunciación, que podréis poner en práctica cuando posteemos los textos de las canciones.

Hej då!

domingo, 21 de diciembre de 2008

Una pequeña introducción al idioma sueco (I): los suecofineses


Como dijimos en los primeros posts, y como ya habrán comprobado, este blog no va a tratar en exclusiva de música, sino de otros aspectos que permitan a entender la figura de Jean Sibelius y el contexto en que se movió. Por ello, y dado que próximamente vamos a hablar de us canciones, escritas en su mayoría en sueco, veo necesario dar unos apuntes relativos al idioma. Y no tanto sobre el idioma en sí, sino también sobre el papel del sueco en la Finlandia de la época de Sibelius y las notas juntos del idioma, que permitan al lector poder seguir los textos adecuadamente (que proporcionaremos siempre que nos sea posible).

Como ya señalamos en el post dedicado al Día de la Independencia (
http://sibeliusencastellano.blogspot.com/2008/12/hoy-tambin-es-da-de-fiesta-en-finlandia.html), el Reino de Suecia colonizó la actual Finlandia, y la tomó como parte de sus propios dominios. Los colonos se convirtieron en sus dirigentes políticos y religiosos, y mantuvieron la lengua de la metrópoli con apenas cambios, así como una continua relación con ellos.

No hubo nunca una persecución lingüística propiamente dicha, pero el finés permaneció como lengua oral y de los estratos más populares. Sólo tuvo una dimensión escrita bajo las ideas de la Reforma Luterana, cuando Mikael Agricola (c.1510 - 1557) tradujo la Biblia al idioma del pueblo.

Sin embargo, los descendientes de los colonos suecos (y nuevos y continuos emigrados) siguieron siendo los protagonistas de la sociedad finesa, por lo que el sueco siguió siendo el idioma de las clases superiores y medias, así como la lengua de la cultura. Cuando en 1815 Finlandia pasa a ser parte del Imperio Ruso, estas clases, y una parte de ascendencia finesa (se calcula que un 8% frente a otro 8%) habla el sueco como lengua materna, lengua que sigue siendo la administrativa y cultural. Sin embargo los rusos, pensando disminuir la influencia política y social que seguía emanando de Estocolmo, animan a las autoridades finesas a impulsar el idioma finougrio y la cultura popular en él expresado.

Esto, como ya contábamos, tiene un doble efecto. Por una parte la extensión de todo el país de escuelas finesas, que pronto tendrán la misma categoría, incluso superior, a las suecas. El creciente nacionalismo reivindicará el uso de la lengua y sus tradiciones. Por otra, los suecofineses se ven cada vez más acorralados por las autoridades rusas, y serán los más ardientes defensores del nacionalismo y de la independencia de Finlandia.

Lo cierto es que el choque entre ambas visiones del nacionalismo y los sectores de la población que las apoyaban era inevitable, aunque compartieran el mismo ansia de verse libres del yugo ruso. En el último tercio del siglo XIX estas corrientes se convierten en dos grupos bien organizados: el movimiento "Svecoman" de suecoparlantes y el "Fennoman", de finoparlantes, de enorme trascendencia social hasta el punto que fueron el origen de ideologías y partidos políticos que aún permanecen hoy en día.

En la wikipedia tenemos dos interesantes artículos sobre los dos movimientos, aunque sólo en la versión en inglés:
http://en.wikipedia.org/wiki/Svecoman
http://en.wikipedia.org/wiki/Fennoman

En algún otro momento hablaremos de la relación de ambos con Jean Sibelius (ya que fue curiosamente parte de los dos: un suecoparlante que recibió gran parte de su enseñanza reglada en finés, y que frecuentó a intelectuales Svecoman y Fennoman).

Los dos grupos lucharon por la independencia, por lo que el acuerdo sentenció la polémica de una Finlandia suecoparlante o finoparlante: la Constitución de 1918 garantizó el bilingüismo. Pero la realidad es que la población suecofinesa fue perdiendo su protagonismo político y social, e incluso disminuyendo de número (hoy son menos del 6%). Curiosamente en Finlandia permanece el tópico del mayor status social y económico de esta población, lo que ya no se corresponde con la realidad.

Tras la Constitución las polémicas fueron decreciendo y hoy existe una solución de compromiso que ha permitido un bilingüismo consecuente con la realidad de la lengua materna, que nada tiene que ver con un asunto de identidad o nacionalidad. Los suecofineses se sienten plenamente fineses, pero finlandeses que no tienen el finés como lengua principal, que conocen y respetan en cualquier caso. Reivindican además la cultura finesa hecha en sueco, su literatura, sus tradiciones, su folclore...

(Para ampliar más de nuevo recurrimos a un artículo en inglés de la wikipedia:
http://en.wikipedia.org/wiki/Swedish-speaking_Finns)

Las leyes actuales llevan el bilingüismo administrativo y educativo al nivel local: un número mayor a 3.000 habitantes o más de un 8% de hablantes de una lengua para ser localidades bilingües. Si la cifra fuera menor al 6% se impone en monolingüismo. Eso hace que en Finlandia haya localidades y distritos donde la única lengua oficial es el sueco (caso especial es el de las Islas Åland, autónomas aunque pertenecientes a Finlandia), otros bilingües (ya haya mayoría suecofinesa o no, el caso más importante es el de Helsinki), aunque en casi toda Finlandia la única lengua oficial es el finés.

Lo cierto es que la población suecofinesa y los distritos suecoparlantes se concentran en zonas muy localizadas de las costas oeste y del sur del país, lo cual no deja duda sobre su origen en la colonización sueca.

En azul oscuro los distritos actuales monolingües en sueco, los restantes tonos de azul los bilingües según su mayoría de suecoparlantes o finoparlantes.


Si visitan Helsinki, por ejemplo, pueden comprobar que los nombres de la calles están en los dos idiomas, las películas en finés en los cines están subtituladas en sueco, y uno de los canales de la televisión pública Yle ofrece su programación en sueco.

Un partido político, surgido en 1906, trata de representar en el Parlamento Nacional los derechos de esta comunidad, el llamado "Partido del Pueblo Sueco". Si en la actualidad los suecofineses representan un 5,5% del total de finlandeses, este partido obtuvo en las últimas un 4'5% de los sufragios, podríamos pensar que prácticamente toda la comunidad vota a este partido. Pero lo cierto es que son muchos los finoparlantes que los han votado históricamente por su posición política (un centro-derecha liberal), y su vocación de partido bisagra, apoyando indistintamente a la izquierda o a la derecha en el poder.

Creo que estas líneas dejan claro la dimensión de esta pequeña pero importantísima parte de la población finesa (también habrá lugar a hablar algún día sobre la otra minoría étnica y lingüística, los lapones, aunque tengan mucho menos que ver con Sibelius que los suecofineses).

La
próxima entrega la dedicaremos a dar unas notas mínimas sobre el idioma sueco en sí.

martes, 16 de diciembre de 2008

Complete Sibelius VI: música para violín y piano y violín solo


Esperando, como les decíamos (http://sibeliusencastellano.blogspot.com/2008/12/la-edicin-sibelius-de-bis.html), la próxima comercialización del séptimo volumen de la Sibelius Edition, ofreceremos una reseña sobre el volumen sexto de la serie, dedicado a la obra para violín y piano.

El violín fue el instrumento de Sibelius desde su infancia, aunque no tuvo un maestro regular de violín hasta los 15 años. Ser un gran virtuoso fue su sueño: antes que, curiosamente, el del compositor que legaría a ser. Aun acabada su formación en Helsinki, Berlín y Viena (1889-1891), y sus primeros pasos públicos tras el Kullervo (1892) cuando la composición había dominado ya sus pensamientos musicales, siguió participando con el instrumento en veladas camerísticas e incluso en la orquesta de Robert Kajanus (futura Filarmónica de Helsinki).

Sin duda Sibelius amó y entendió el instrumento, y prueba de ello es la extraordinaria escritura para cuerda de sus orquestaciones y, cómo no, el magnífico Concierto de Violín opus 47 (1903-05), una de sus obras maestras que tiene un puesto bien merecido en el repertorio de los grandes violinistas desde los años 30.

Su producción para violín y piano (y para violín sin acompañamiento) es realmente extensa, aunque esta circunstancia no se corresponde sólo al amor al instrumento, sino a otras premisas. En primer lugar está su música de estudiante, música de juventud en la que estaba implicada la ejecución además de una extensa y medida profundización en los métodos compositivos. Sibelius en esta época (1884-89 respecto al tema que nos atañe) escribe diversas piezas para explorar su desarrollo como compositor, desde pequeños fragmentos hasta sonatas y suites completas. También Sibelius en esos años empezó a utilizar sus dotes para ofrecer a sus familia y amigos pequeñas piezas de salón, muy propias del ambiente y la época. La música en principio puede parecer de no gran calidad, sin embargo encontramos grandes tesoros, en especial las obras de varios movimientos, más ambiciosas, como las dos suites en re menor JS.187 y en Mi Mayor JS.188, y la sonata en Fa Mayor JS.178, cuya trascendencia ya comentamos aquí (http://sibeliusencastellano.blogspot.com/2008/12/sonata-para-violn-y-piano-en-fa-mayor.html)

De esta parte de su obra se encargan el violinista Jaako Kuusisto y el pianista Folke Gräsbeck. Éste último además del intérprete de las obras ha sido el investigador que las ha sacado a la luz y estudiado. Pero no estamos ante una simple visión musicológica, la apuesta de los músicos fineses es exquisita musicalmente, refinada y llena de amor a las partituras, por lo que cualquier amante de la música de Sibelius sabrá apreciar tanto las obras como sus lecturas. Ciertamente son piezas interesantes para entender la evolución del compositor, desde unos comienzos más asépticos y poco característicos, sin un estilo definido, hasta los primeros avances de su singularidad musical.

Estas grabaciones son de 1999, y ya habían sido publicadas por BIS anteriormente (BIS CD 1022 y 1023) con excelentes críticas. Como curiosidad, comunicarles que hay una grabación que no se reproduce en esta edición: una parte de violín en Sol Mayor que en 2000 era considerada como "probablemente auténtica" ha sido identificada en la actualidad como obra del músico ruso Karl Davidov.

Durante la década de 1890 y la siguiente Sibelius abandona la escritura para violín (excepto unos apuntes que también se recogen aquí), sin duda a la vez que sus sueños de virtuoso. En 1911, en un periodo de revisión de obras antiguas, Sibelius reescribe dos piezas a las que había puesto el número de opus 2, e inicia un nuevo interés por el instrumento. De este ímpetu saldrán diversas composiciones breves para violín y orquesta, pero también numerosas piezas también breves para violín y piano. Aparte del interés artístico se produce en el autor finés un interés monetario en un momento en el que sus finanzas no son muy boyantes, especialmente a partir de la entrada de Finlandia en la Gran Guerra: el país pertenece aún al Imperio Ruso, enemigo de Alemania, donde Sibelius tenía la mayoría de sus editores. Por ello escribe una serie de piezas de dificultad media para los intérpretes y fáciles de escuchar que llevarán los números de opus 78, 79, 81 y 102 para el editor danés Wilhelm Hansen.

Lo cierto es que no deben contemplarse como piezas puramente comerciales (aunque ayudaron en su día a algunos de los prejuicios sobre Sibelius por esta razón). Se nos presentan verdaderas joyas de la literatura de salón, con alguna pieza célebre entre los violinistas, como la Romanza en Fa Mayor opus 78 nº2. También, en medio de estas piezas hubo obras mayores, como la bellísima Sonatina en Mi Mayor opus 80, que comparte por una parte una añoranza de las sonatas y suites de juventud, con una claridad y sentimientos propios de la Quinta y de la Sexta Sinfonías, cuya composición ocupaba a Sibelius en ese 1915.

Los últimos años de la vida compositiva antes del llamado "silencio de Ainola" (aproximadamente 1930-1957) están caracterizados por una búsqueda experimental en el estilo de Sibelius, sensible a las vanguardias no radicales de su tiempo. Este periodo nos deja nuevas series de piezas breves (opp. 106, 115 y 116), que nada tienen que ver con las anteriores excepto en su plantilla: profundas, austeras, de mayor recorrido tonal y de una dimensión ciertamente única en la música del autor finés.

Este aspecto de la música de Sibelius es abordada con las grabaciones de los suecos Nils-Erik Sparf al violín y Bengt Forsberg al piano. Aquí la interpretación no tiene la matrícula de honor de Kuusisto y Gräsbeck, aunque se trata de muy buenas lecturas, que para nada ensombrecen la belleza de las obras. Estas grabaciones de las BIS CD-525 y 625, de los años 1991 y 1993 respectivamente, excepto en el caso de las piezas 106, quizá una concesión a Madoka Sato.

La novedad (para los que no seguían la serie anterior de BIS) está en las grabaciones de la japonesa Madoka Sato con el acompañamiento de Gräsbeck. La joven violinista ejecuta su parte con gran técnica y sensibilidad, y da muestras de conocer muy bien el estilo (fue quien estrenó en Japón la versión original del Concierto para Violín, es presidenta de la Sociedad Sibelius en Japón y lleva años dando recitales de sus obras allá). Bajo sus manos un increíble instrumento: un Stradivarius de 1716.

Estos registros completan las obras, versiones y fragmentos que permanecían inéditas hasta ahora. Por una varios apuntes para violín solo o acompañado de juventud encontrados por Gräsbeck después de sus grabaciones anteriores. También esas Cinco danzas campestres opus 106, en una lectura más ligera y refinada que la de Sparf y Forsberg.

Por otra la grabación del Concierto para Violín en reducción para violín y piano, tanto en su versión original, reconstruída por el compositor Kalevi Aho, como la definitiva, amén de pequeños fragmentos alternativos de estas dos reducciones, fruto todo ello del carácter exhaustivo de la edición. Este tipo de reducciones históricamente han sido usados por los violinistas para ensayar las grandes obras, al igual que las "partituras vocales" de óperas y similares. Sin embargo no sólo este era su propósito, sino también el de procurar una mayor difusión de las obras, en un ambiente en el que era difícil disponer de inmediato de una orquesta, y en un tiempo donde el registro discográfico estaba dando sus primeros pasos.

Las reducciones del propio Sibelius simplifican la orquesta, dando más posibilidades a los pianistas de ser acometidas. Este es un buen ejemplo, con Folke Gräsbeck haciendo una gran interpretación de la obra. La versión original ofrece alguna dificultad mayor a Sato, pero curiosamente su lectura es mejor en ésta que en la versión final, sin duda por un gran conocimiento de la obra.

En fin, absolutamente imprescindible para los sibelianos, aunque los que tengan los discos anteriores deberían pensarse si adquirirla el estuche o no, cosa que personalmente, si ustedes y la crisis lo permiten, recomiendo.

La ficha de Diverdi con un interesante comentario. Aquí y en la página de BIS (a la derecha del cuerpo de texto) podrán encontrar una relación completa de las obras grabadas en este estuche:
http://www.diverdi.com/tienda/detalle.aspx?id=38056


Obras: obra completa para violín y piano, y para violín solo (incluye fragmentos y versiones alternativas)
Intérpretes: Jaako Kuusisto (violín, inclusive en obra a solo) y Folke Gräsbeck (piano); Nils-Erik Sparf (violín) y Bengt Forsberg (piano); Madoka Sato (violín, inclusive en obra a solo) y Folke Gräsbeck (piano).
Lugar y fecha grabación: Escuela de Gramática Danderyd, Suecia (Kuusisto y Sparf), en 1991 y 1993 (Sparf) y 1999 (Kuusisto); Sala de Conciertos de Kuusankoski, Finlandia (Sato), en 2008.
Código: BIS-CD-1915/17

Discos: cinco
Notas: Andrew Barnett en inglés, finés, alemán, francés y japonés.
Acompaña una breve biografía de Sibelius por Barnett en los mismos idiomas.

CALIFICACIÓN DEL DISCO

(Kuusisto y Gräsbeck)
Interpretación:9
Sonido: 9,5
Estilo: 10

(Sparf y Forberg)
Interpretación:6,5
Sonido: 6
Estilo: 8

(Sato y Gräsbeck)
Interpretación:8
Sonido: 10
Estilo:9

(General)
Interés: 10
Comentarios: 7 (por su brevedad, en los discos individuales son mucho más extensos y completos)

viernes, 12 de diciembre de 2008

La Edición Sibelius de BIS

Hoy les introduciremos al proyecto discográfico más importante del mundo sibeliano, la Sibelius Edition del sello BIS, que dirige el Robert Bahr (bisnieto de uno de sus primeros editores, Karl Fredrik Wasenius), fruto de una larga relación de grabaciones discográficas del compositor. En sus propias palabras:


Desde que fundé BIS en 1973, tuve el sueño de grabar «cada nota que hubiera escrito» Sibelius: uno de los grandes tesoros de la historia de la música.


Aunque el proyecto en sí no tomó forma hasta 1986, con la llegada de Andrew Barnett, lo cierto es que ya a finales de los 70 el pianista y biógrafo de Sibelius Erik. T. Tawaststjerna, había comenzado a grabar una "integral" para piano (que dejaba fuera las obras no publicadas y las versiones), referencia durante muchos años para los sibelianos. También en 1982, con motivo de los 25 años de la muerte del compositor, el estonio Neeme Järvi inicia una serie de registros de las sinfonías y poemas sinfónicos, que también se convierten en importantes baluartes de la causa del músico finés.

Ese mismo año del aniversario se produce un nuevo hecho trascendental: la familia Sibelius dona a la Universidad de Helsinki cientos de manuscritos del compositor, conteniendo desde pequeños esbozos hasta obras hasta entonces desconocidas.

Tras la muerte de Sibelius, su familia había negado la existencia de partituras aparte de algún que otro apunte. Sin duda esta actitud correspondía al propio sentido autocrítico del músico, avergonzado de su obra de juventud y de muchas de sus obras inacabadas. Desde luego se habría horrorizado (y después sorprendido) de comprobar cómo hasta los compases más ínfimos de su pluma se están grabando con gran complacencia de musicólogos y melómanos...

Esa donación de manuscritos (que llevan la signatura de la Universidad, "HUL" - Helsinki University Library -), y el propio aniversario animaron mucho el resurgir de Jean Sibelius, pero ya hablaremos de eso en alguna otra ocasión. Volviendo a 1986, el proyecto de BIS se inicia su andadura bajo los auspicios de Bahr y Barnett, que contarán a lo largo de los años con el citado biógrafo Erik T. Tawaststjerna, Fabian Dahlström - responsable del catálogo del autor y de la edición completa en partitura de Breitkopf & Härtel, y el pianista Folke Gräsbeck, quien ha extraído y estudiado de forma impresionante la música de estudiante, y diversos fragmentos y versiones de su madurez - todos estos nombres serán pronto familiares para los lectores habituales del blog -.

En un 1989 se produce un gran avance en la cualidad de la edición discográfica con la incorporación de Osmo Vänskä y una grabación inaudita: la versión original del Concierto para Violín opus 47 (1903-04), que desde hacía 7 años era un privilegio sólo de los estudiosos. Lejos de lo que a priori podría pensarse, el público y la crítica muestran un gran interés por esa versión original, y el disco (BIS CD-500) es record de ventas. Por supuesto a ello habría que añadirle la gran calidad de la interpretación de Vänskä (que aún tendría que elevar mucho más su maestría), la de su orquesta, la Sinfonia Lahti, y la del violinista Leonidas Kakavos.

Este éxito anima la integral en dos vertientes: la especialización de los intérpretes y la exhaustividad en la grabación del catálogo sibeliano. Respecto a los intérpretes se produce el desplazamiento de Vänskä en la música orquestal, quien regrabará gran parte de lo ya acometido por Järvi. Vänskä impone un nueva estilización en la ejecución de las obras, refinado, romántico en el espíritu, moderno en el sonido, adaptándose como un guante a las propias notas de Sibelius, y devolviendo las composiciones al contexto estilístico e interpretativo en el que fueron concebidas por su autor esas obras.

Por otra parte la exhaustividad con la que se aborda el proyecto es sorprendente. Todos conocemos que una "edición discográfica completa" jamás lo es en último término, en especial en los grandes sellos: siempre se abandonan diferentes versiones, arreglos propios, fragmentos, esbozos e incluso alguna que otra obra por considerarse "minúscula". Pero en el caso de la Sibelius Edition esto no es cierto ya que, cuando finalice la edición, quedarán registradas absolutamente todas las obras disponibles.

La unión de interpretación, la exhaustividad y el renovado interés del público forman de nuevo el cóctel del éxito con dos grabaciones de Vänskä del año 1996: las versiones originales de la Quinta Sinfonía opus 82 y de En saga opus 9 por un lado, y el poema sinfónico inédito "La ninfa del bosque" opus 15, la música de escena para "Cisne blanco" opus 54 y otras obras por otro lado. Estos discos recogen numerosas críticas favorables y se venden de nuevo excelentemente. Los expertos se sorprenden de este hecho, y comienza una reivindicación del por mucho denostado Jean Sibelius.

En 1999 Folke Gräsbeck, junto con el violinista (y concertino habitual de la Sinfonia Lahti) Jaako Kuusisto, abre otro nuevo frente con comienzo de los registro con la música de estudiante. Como decíamos, estas obras, aún vacilantes y no muy personales, habían sido rechazadas por su autor, aunque por suerte no fueron destruidas (alguna de ellas sin embargo permanece perdida). Gräsbeck rescata del olvido estas piezas, esenciales para la comprensión del autor y su evolución musical. Finalmente el propio pianista e investigador procede a grabar una nueva integral de la música para piano, esta sí total, sustituyendo a los añejos registros de Tawaststjerna.

En los años siguientes el proyecto se va cerrando con la idea darle término en 2007, el 50 aniversario de la muerte de Sibelius. Pero lo cierto es que aún permanecen muchas obras y fragmentos por grabar, y se decide dejar de numerar los discos individuales como parte de una serie (los anteriores llevaban una numeración correlativa de la forma "Complete Sibelius X"). Y aunque se siguen grabando y editando, se proyecta que la edición completa tendrá forma de estuches de varios discos agrupados por géneros. Los dos primeros volúmenes ("Poemas sinfónicos" y "Música de cámara I") se presentan en el Festival de Lahti de 2007, en el momento del 50 aniversario.

El interesante artículo de presentación de la colección por Pablo-L. Rodríguez en Diverdi, distribuidora en España del sello sueco:
http://www.diverdi.com/tienda/detalle.aspx?id=35467

La colección recoge de manera más ordenada las grabaciones ya editadas, añadiendo las obras que faltan. En algún caso como en el de "Música de cámara I" las grabaciones son totalmente las ya editadas (por lo que el sibeliano que quiera adquirir estos estuches debería tenerlo en cuenta por si le merece la pena o no). Como punto negativo está de hecho el soporte material (los sobres de papel y plástico para disco no son los mejores para evitar daños casuales), y que Andrew Barnett nos ofrece un folleto bueno pero por desgracia no tan completo como los que él y otros expertos ofrecían en los discos individuales. No obstante el interés está en las grabaciones más que en la presentación, lo que no deja lugar a la duda para calificarse de integral "imprescindible".

Está previsto que los trece estuches (cada uno de ellos con una letra del nombre "Jean Sibelius" más un espacio entre las palabras) y sus cerca de 70 discos estén listos para marzo de 2010. Hasta ahora se han cumplido más o menos los plazos, y probablemente no haya sobresaltos en este aspecto. Este mes se publicará el volumen VII con la canciones (con Anne Sophie von Otter y Monica Groop como protagonistas).

Esperábamos, de hecho, hacer la crítica al estuche como primera "novedad discográfica" de este blog, si bien parece que por lo menos hasta final de mes no podremos escuchar esos discos. De momento, en el próximo post hablaremos del volumen VI, la música para violín y piano.

Si quieren más información sobre la edición tienen a su derecha, en los enlaces del blog, el link hacia la página de BIS dedicada a la edición. También pueden ustedes consultar la página de Diverdi:
http://www.diverdi.com/

jueves, 11 de diciembre de 2008

Enlace recomendado: Big in Finland

Nos gustaría presentarles un interesante blog sobre Finlandia, escrito desde ya hace varios años por estudiantes Erasmus que residen o han residido en el país nórdico:

http://www.biginfinland.com/

Los autores cuentan sus experiencias, su punto de vista, las noticias más importantes de la actualidad... también hay espacio para comentar discos del panorama pop-rock actual de la propia Finlandia.

Quizá lo más interesante de este blog sea el asunto del "choque cultural", como se ve desde la mirada española la cultura y la sociedad finesa en la actualidad. Todo ello siempre con excelente humor y pleno sentimiento.

Nos haremos eco en alguna ocasión de sus posts. De momento les recomiendo las bellas fotos del invierno finlandés que nos ofrecen.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El 143 aniversario de Jean Sibelius - Biografía: 1865-1868


Si el pasado día 6 comentábamos la coincidencia de fechas del Día de la Constitución en España y el Día de la Independencia en Finlandia, el día 8 de diciembre será de nuevo un día de celebración para Finlandia. No porque celebren la fiesta de la Inmaculada Concepción - ya que aquel es un país de tradición luterana (con una minoría ortodoxa) y esta una fiesta exclusivamente católica - sino por ser la fecha de nacimiento de Jean Sibelius.

La efeméride fue conmemorada en vida del compositor y tras la independencia como una verdadera fiesta nacional, influenciada por la cercanía de la auténtica fiesta nacional, apenas dos días antes como sabemos. Para honrar a su ilustre compositor, en Finlandia se interpretaban conciertos con la asistencia de las autoridades, se le hacían grandes regalos con gran número de participantes (numerosas donaciones de dinero, que no siempre fueron aprovechadas adecuadamente por el autor finés), recibía a grandes músicos, artistas, políticos (incluyendo los presidentes y primeros ministros de la República Finlandesa), empresarios y todo tipo de figuras sociales... Incluso en el tiempo en que estuvo llevando los destinos de Reino Unido, Wiston Churchill le enviaba los mejores cigarros puros (saltándose, por cierto, el hecho de que ambos países eran indirectamente enemigos por la lucha de los fineses contra la Unión Soviética). Era habitual que en EE.UU. y en Reino Unido las mayores figuras de la dirección como Stokowski, Ormandy, etc. le dedicaran un concierto especial con las mejores orquestas...

Aunque el día ya no es celebrado de manera tan entusiasta como fue con Sibelius en vida, en la actualidad no suelen faltar la conmemoración en la radio, la televisión y las salas de concierto. Y aquí, por supuesto, lo recordaremos de manera muy especial.

Aprovecharemos la efeméride para iniciar una larga serie de posts sobre la biografía de Sibelius, comenzando, como es de esperar, por su nacimiento, y que concluiremos por hoy con la temprana muerte de su padre.

Johan Christian Julius Sibelius nace tal día como hoy del año 1865 en Hämmeenlinna, una pequeña ciudad a cien kilómetros de Helsinki. Su padre era Christian Sibelius, un médico nacido en Loviisa y que cursó estudios en la capital de Gran Ducado de Finlandia, y trasladado hacía unos pocos años para ejercer su labor en Hämmeenlinna. Allí conoce a Maria Charlotta Borg, la hija de un pastor de iglesia, y se casan en 1862. Su primera hija es Linda. Un año antes del nacimiento de nuestro compositor, el hermano de Christian, Johan, muere, según la leyenda familiar de fiebre amarilla en La Habana. Era un capitán de barco que usaba la forma francesa de su nombre, Jean, más apta para atravesar el mundo.

Christian decide dar como primer nombre el de su hermano. Y el propio Johan adoptará más tarde la forma francesa, como su tío cuando, siendo un estudiante en Helsinki sin muchos recursos, decide utilizar tarjetas que había dejado el capitán Sibelius impresas. Y es así, a partir de 1886, como "Jean" Sibelius como sería conocido su nombre.

Por cierto, que su apellido tampoco corresponde exactamente al sueco o al finés, sino que es una latinización de "Sibbe", efectuada por su abuelo. Este tipo de latinizaciones eran bastante comunes en los suecoparlantes de su época, al igual que el químico Berzelius o el botánico y taxonomista Linnaeus (conocido en España como Lineo).

Una tercera variante del nombre de su tío, "Janne", será empleada como término familiar en la casa de los Sibelius. Si de su tío heredó esta triple denominación (muy finlandés el hecho de los múltiples nombres de una misma persona, tal y como podrán comprobar en el Kalevala) y cierto espíritu soñador, de otro hermano de su padre, Pehr, pareció heredar el amor a la música, al violín e incluso la composición (aunque no fueran de hecho más que intentos de amateur).

Pero por parte de su madre también tenemos un ambiente musical propicio, de hecho el que incide más directamente en el joven Janne. Su madre tocaba el piano, su tía Julia también, incluso daba clases a los más pequeños, Janne entre ellos, desde niño viviendo en una ambiente propicio para la música, estímulo para su gran imaginación, como contaremos en el siguiente post biográfico.

Maria Sibelius con sus hijos Linda y "Janne"

El invierno 1867-68 fue durísimo para Finlandia: provocó una hambruna general y la proliferación de enfermedades contagiosas. A comienzos del verano siguiente, Christian Sibelius contrae el tifus que lo llevará a la tumba el 31 de julio. El padre de nuestro compositor muere dejando no sólo su ausencia, sino también grandes deudas por un gasto siempre excesivo de Christian (tendencia vital que el propio Jean heredará por desgracia). Además la familia aumentará con el hijo póstumo de Christian y Maria, un pequeño que llevará también el nombre de Christian.

Por suerte su familia materna les acogerá en su seno y aliviará sus preocupaciones, y pasarán con la paterna los inolvidables veranos en Loviisa.

Para el Sibelius adulto sólo quedarán tenues recuerdos de su padre: rodeado del humo de sus cigarros, cogiéndole entre su brazos y mostrando la figura de un cisne blanco en un libro, o llevándole a su cama al compás de la canción infantil "Spring min snälla ren" ("Corre, mi querido reno")... Resulta realmente curioso comprobar cómo estos recuerdos, y otros datos que tenemos de su infancia, tienen claros paralelos en su personalidad y en la creatividad del compositor adulto. Ya lo comprobarán ustedes en futuros apuntes de esta biografía.

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Capítulo 2: Niñez y primeros pasos musicales (1868-1881)
Capítulo 3: primeras obras y últimos años en Hämeenlinna (1881-1885)

Capítulo 4: el primer año de estudio en Helsinki (1885-1886)
Capítulo 5: los años 1886 y 1887
Capítulo 6: 1888, el primer gran año compositivo
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sábado, 6 de diciembre de 2008

Hoy también es día de fiesta en Finlandia (Día de la Independencia)

Y además la fiesta más importante: la fiesta nacional, que conmemora la independencia del país en 1917.

Puede sorprender a muchos que Finlandia no haya gozado de soberanía propia hasta hace menos de un siglo, pero así es. Hasta el siglo XII Finlandia permaneció aislada de Europa y hasta de la historia, poblada entonces por pastores en su mayor parte, y unos cuantos cultivadores de cereales en el sur. En 1154 Erik IX, rey de Suecia, inicia la cristianización (habrá reductos paganos curiosamente hasta el siglo XX). Desde entonces Finlandia formará parte del reino de Suecia, que dará gran parte de su cultura y parte de su población. En el siglo XIX alrededor de un 16% hablaba el sueco, de los cuales la mitad eran de origen familiar sueco y la otra mitad burguesía de origen finés. Tras la independencia, el 8% de sueco-fineses se mantuvo, y en la actual la cifra es de alrededor de un 5,5%, debido a la menor crecimiento esta parte de la población y la cultura mayoritaria expresada en la lengua ugrofinesa. No obstante las leyes han asegurado el bilingüismo en aquellas poblaciones donde existe sueco-fineses, que se sienten plenamente identificados con Finlandia, pero al tiempo hacen presentes con orgullo al resto de fineses sus particularismos y sus tradiciones.

Sibelius de hecho era sueco-finés, su lengua materna fue el sueco, al igual que sucedió con otros grandes figuras del nacionalismo cultural y político de su época.

Durante el siglo XVIII el Imperio Ruso inició varios conflictos contra Suecia, pretendiendo su expansión y la ganancia de territorios de la actual Finlandia. Cuando llegaron las Guerras Napoleónicas, Rusia invadió Finlandia, a la que Suecia tuvo que ceder el territorio definitivamente en 1815. Entonces nace el Gran Ducado de Finlandia, con cierta autonomía (incluso un parlamento propio), pero sometida cada vez más a una opresiva Rusia.

Ése el siglo de una verdadera explosión cultural, reivindicativo del carácter propio de los finlandeses desde la literatura, las artes plásticas, la música... Es el siglo del "Kalevala", reunión de las tradiciones mitológicas y folclóricas de los finlandeses, recogidas y reelaboradas por Elias Lönnrot y publicado en 1842. El texto estaba publicado en el finlandés más tradicional y arcaico, bajo la rima rúnica de los trovadores populares, y evoca una realidad antiquísima, en el sustrato más ancestral del pueblo finés.

Curiosamente los rusos quisieron en aquel momento promocionar el uso del finés en detrimento del sueco, que era la lengua de la población más influyente y económicamente libre. Eso tuvo un doble efecto: el nacimiento de una cultura de primer nivel en finés, y el nacionalismo profundamente finés de los suecoparlantes. Es ese marco en el que se moverá Sibelius, que excepto los primeros años, estudió en una escuela de lengua finesa, donde conoció a los héroes del Kalevala y el ritmo de sus versos.

En 1899 el zar Nicolás II emite un manifiesto ("Manifiesto de febrero") que impone una progresiva rusificación de Finlandia, lo que provoca una reacción aún más apasionado del movimiento nacionalista. Es el año del poema sinfónico "Finlandia" opus 26 del propio Sibelius (que sonará hoy en radios y salas de concierto de todo el país).



Versión de "Finlandia" cn la Orquesta Sinfónica de la Radio Finlandesa dirigida por Sakari Oramo. Una interpretación agradable, aunque con el mal sonido habitual del servidor.

La revolución rusa de 1905 permite a los finlandeses lograr una mayor independencia, mayor incluso que la que gozaban antes del manifiesto. El descontento crece sin embargo con la Primera Guerra Mundial, donde la metrópoli combatirá masivamente. Y será una nueva revolución, esta definitiva, la que permita proclamar la independencia absoluta de Finlandia: la revolución bolchevique de 1917.

Sin embargo, la propia revolución que permitió el paso hacia la soberanía también influyó en el intento de una revolución leninista en la propia Finlandia, que provocó una corta pero cruel Guerra Civil entre enero y mayo de 1918, entre el bando "rojo", comunistas apoyados por la recién creada Unión Soviética, y los "blancos", apoyados por Alemania. Venció el bando "blanco" y los fineses se sacudieron definitivamente de la influencia rusa, si bien la propia guerra tuvo efectos negativos en la vida política, económica y social del país recientemente independizado, y crearía los funestos cimientos para las alianzas de la Segunda Guerra Mundial.

[Para ampliar más sobre los dos últimos siglos de la historia: Jean-Jacques Fol "Los países nórdicos en los siglos XIX y XX" (Barcelona : Labor, 1984), y en http://virtual.finland.fi/netcomm/news/showarticle.asp?intNWSAID=25909&intSubArtID=16169 (en español)]

Pero de momento no hablaremos de más historia, con estos apuntes creo que podrán entender nuestros lectores el significado de la efeméride que se conmemora hoy.

"El día 6.12. es el Día de la Independencia de Finlandia. El día 6.12.1917 el Parlamento de Finlandia aprobó la Declaración de Independencia del senado y dos años más tarde el Consejo de Estado decidió que este sería el día de la independencia de Finlandia. Durante el día de la Independencia las banderas de Finlandia ondean durante todo el día, y entre las 18.00 y las 21.00 horas dos velas blancas son encendidas en las ventanas de las casas. Se organizan festejos y conciertos en todo el país, y la fiesta más importante es la recepción oficial del Presidente de la República en el Palacio Presidencial. El día de la Independencia el presidente también otorga las condecoraciones de la Orden de la Rosa Blanca y del León de Finlandia a los ciudadanos meritorios, y las medallas Pro Finlandia a los artistas. También es día oficial de izar la bandera."


En el momento de la independencia, Sibelius lleva trece años viviendo en Ainola, a unos cuantos kilómetros de Helsinki, la vivienda que construyó junto al lago Tuusula, para evitar las tentaciones de la gran ciudad que costaron tantos disgustos al autor y a su familia. Allí encuentra un reconfortante estímulo para su trabajo creativo, en plena naturaleza, con la compañía habitual de otros artistas que vivían también junto al lago, un círculo cultural que benefició considerablemente al compositor.

Según nos relata Andrew Barnett en su "Sibelius", nuestro compositor no hace ninguna mención del hecho en su diario, es más, en esta época anota apenas unas pocas líneas sobre la situación de su país, que entra en el trance de una vacilante independencia. Parece más preocupado por su situación personal: la guerra mundial le había arruinado económicamente (la mayoría de sus editores eran alemanes, enemigos del Imperio Ruso) y había vuelto a los malos hábitos (el alcohol y el tabaco), lo que le costaba continuos conflictos con su esposa Aino. No deja sin embargo de ocuparse de la composición: "tengo las sinfonías VI y VII en mi cabeza"). Pronto Sibelius se vería sin embargo más que implicado en los sucesos colectivos de su país: el aislamiento de Ainola no le libraría de la Guerra Civil. Pero esa ya es otra historia.