jueves, 12 de octubre de 2017

¿Alguna vez estuvieron en guerra españoles y finlandeses?

No cabe duda que entre Finlandia y España existe una buena relación, dentro del seno de la Unión Europea. Antes de eso las relaciones directas entre ambos países nadie podría recordar que no fuesen cordiales. Distantes, esporádicas, limitadas a determinados intereses, como los comerciales, los académicos, el turismo... pero los vínculos nunca parecen haber sido más que positivos, de cierta atracción aun en la distancia. Desde las Cartas finlandesas de Ángel Ganivet (testimonio de la Finlandia del final del dominio ruso desde el punto de vista de un autor noventayochista) ha habido esfuerzos por un conocimiento mutuo entre ambos países, que habitan en los límites extremos de la geografía europea. 

Pero ese conocimiento, suplido muchas veces por tópicos en su mayor parte incorrectos cuando no muy injustos, todavía es mínimo. Muchos de nuestros lectores se verán sorprendidos de la anécdota histórica (eso es, una anécdota que no se puede magnificar) de que españoles y finlandeses llegaron a enfrentarse en batalla. Fue en el marco de la Guerra de los Treinta Años (la lucha entre católicos y protestantes de... ¡ya hace 4 siglos!), en terreno alemán, siendo los efectivos finlandeses parte de las tropas suecas (pues fue una época en la que Finlandia era parte de la corona de Suecia), que formaban el cuerpo de caballería de los hakkapeliitta, un nombre que en el país nórdico es sinónimo de heroismo (Sibelius recoge esa época en uno de la Música para las celebraciones de la prensa, donde traslada al pentagrama una evocación de esa guerra, escogiendo, y no por casualidad, un ritmo curiosamente de bolero...)


¿Quién ganó esa batalla? Dejemos la narración al siguiente artículo de Àlex Claramunt, muy interesante, sobre todo para los interesados en la historia militar:


Desde entonces los caminos de finlandeses y españoles no parecen haberse cruzado en el campo de batalla. Existen referencias de que efectivos finlandeses y españoles (de la División azul) pudieron coincidir en la batalla de Leningrado, en una situación de la II Guerra Mundial en la que ambos países participaron de manera muy tangencial. Hasta donde hemos podido encontrar no existe confirmación de tal coincidencia más que alguna nota de prensa propagandística (y posiblemente falsa), aunque sí que parece más verosímil el testimonio de algún militar español trasladado a Helsinki para ser operado de heridas de guerra durante la contienda. Pero no parece haber una investigación en profundidad. Si el lector conoce alguna, sería interesante que la comportiera.

En todo caso, todo aquello queda en el pasado y para los libros de historia y las anécdotas. Celebremos en el Día de la Hispanidad, en el año del centenario de la independencia de Finlandia, que ambos países son amigos, y que la historia nunca merece la pena ser recordada para dividir, sino para conocernos mejor y reforzar la fraternidad, y ayudar,antes que a separar, a unir los diferentes pueblos .

miércoles, 4 de octubre de 2017

Skogsrået (La ninfa del bosque), poema sinfónico y melodrama opus 15 (1894-1895): 1. Historia de la obra

La ninfa del bosque, poema de Viktor Rydberg que años antes había inspirado una canción (con que la cual las partituras de las que vamos hablar no guardan relación musical), daría lugar en 1895 a una  obra presentada en una doble versión, poema sinfónico y melodrama con recitación (a las que añadir un arreglo de piano de una de sus secciones). El trabajo, hermoso e impactante, tuvo un gran éxito en su momento, pero tras su Lemminkäinen opus 22, esta música parecía objetivamente más juvenil, liviana e imperfecta y, sin retirarla explícitamente se dejó de interpretar - con una ocasional excepción - hasta que fue rescatada nada menos que un siglo después de su estreno. Desde la década de los 90 el aprecio hacia esta obra ha aumentado considerablemente y, aunque no es en verdad el mejor Sibelius orquestal, estamos sin duda ante una obra hechizante y llena de misteriosa, heroica y dramática emoción, y de una fantasía espectacular. 

Como tantos trabajos importantes de Jean Sibelius, La ninfa del bosque, en su doble versión, tiene una historia complicada y no del todo aclarada, en la que el punto de partida no parece corresponder a la partitura que se estrenó finalmente, como sucedió con Lemminkäinen, La hija de Pohjola opus 49, y aun alguna de sus sinfonías (como la Segunda). Esto es debido en gran parte al momento y las circunstancias en la que nace: justo después de la llamada "crisis wagneriana" - de la que precisamente este trabajo podría considerarse como consecuencia más directa -, que afianza a Sibelius como "pintor musical", autor de poemas sinfónicos antes que de dramas musicales u óperas.

Sin extendernos sobre aquella ocasión, ya tratada, apuntaremos tan solo el clima emocional y estético en el que se sentía el genio nórdico tras su particular peregrinación a Bayreuth y a Munich en busca de sumergirse en el wagnerismo al que le impelían su maestro Wegelius y su amigo (y cuñado) Armas Järnefelt: Sibelius siente una mezcla de decepción y admiración hacia la música y la estética de Wagner, catalizando algunos elementos melódicos, atmosférico, armónicos o tímbricos de su obras, pero rechazando el conjunto y el efecto que producían. Y, sobre todo, fuera de la consideración puramente musical, el autor finlandés sentía que aquello no "iba" con él, que las monumentales partituras del profeta de Bayreuth pertenecían a una sensibilidad muy distinta a la suya. 


Ilustración de Otto Henning a partir de los decorados de Max Brückner para la escena final de "Götterdämmerung", en el Festival de Bayreuth de 1894.

La primera consecuencia de la crisis fue el progresivo abandono de "Veneen luominen" ("La construcción del barco"), la ópera de orientación wagneriana con texto del poeta J. H. Erkko. Con este libreto había estado trabajando desde 1893, aunque parece que nunca tal trabajo fuera mucho más allá de esbozar varios temas. Hasta no hace mucho los estudios sibelianos habían vinculado la crisis y la nueva visión propia del "pintor musical" como el nacimiento de Lemminkäinen opus 22 porque, aunque se ha conservado apenas nada de esos esbozos, parece demostrado que Sibelius usó esos bocetos temáticos para el ciclo de poemas sinfónicos (el propio Sibelius lo afirmó, diciendo por ejemplo que El cisne de Tuonela opus 22 nº2 nace del preludio de la ópera). Sin embargo, cuando La ninfa del bosque reemergió del olvido, el escenario parecía algo menos evidente, al ponerse de relieve que de hecho esta partitura era el primer poema sinfónico del renacido "pintor musical". ¿Podría haber usado también pentagramas del proyecto en su nuevo trabajo? Después de todo existe en ambas inspiraciones temas mitológicos en común (a pesar de las diferencias entre la criatura del folclore sueco y el relato del Kalevala)

Pero también es posible que el punto de partida sea también (o solo) otro proyecto operístico que le rondó a Sibelius la cabeza en aquel verano de 1894, y que no debió de ir mucho más allá de la idea que menciona a Aino en una carta tras mencionar su batalla con "Veneen luominen" (28 de julio de 1894): “pero si no tengo el estado de ánimo adecuado, inmediatamente reacciono y quiero apartarla por una ópera verista ordinaria. Ya he trabajado en un argumento para ella: se sitúa en siglo XVII. Un joven estudiante se compromete con una campesina. Se va estudiar al extranjero y allí ve a una danzadora de la que cae enamorado; es infiel. A su regreso describe danza y danzadora tan vívidamente que su mujer sospecha lo que ha ocurrido y se ve vencida por el dolor. Sin embargo, se encuentran más tarde en el bosque. En el último acto él se encuentra con una procesión fúnebre y se da cuenta de que es su prometida la que va a ser enterrada. Y el padre de ella se vuelve hacia él y le dice: ¡estás maldito!”


"Bailadora gitana", óleo del pintor Albert Edelfelt. En el mismo podemos observar la fecha y el lugar que rememora el viaje del pintor: Granada, 1881.

Tawaststjerna y otros han reconocido en esta idea (que hasta donde sabemos se debe exclusivamente a Sibelius, no a ningún libretista) ecos de sus propios devaneos amorosos en sus años de estudios en Berlín y en Viena, a pesar de estar oficialmente enamorado y más tarde prometido a Aino Järnefelt. Es ciertamente posible que aquello pudiera estar en su sensibilidad. En todo caso hay también evidentes ecos del "Tannhäuser" de Wagner, a pesar del "verismo" que propone el argumento (en verdad hay ecos también de "Carmen" de Bizet - aunque no oiría la obra hasta semanas después, o incluso de "Le villi" de Puccini, aunque menos verista y poco probable que Sibelius conociera). 

Pero es obvio que este argumento tiene un paralelo indiscutible con la tentadora del poema "Skogsrået" de Rydberg y su engañado caminante Björn, sumergido en un bosque extraño antes de volver a la civilización con el corazón robado para siempre. Por ello es fácil comprender que el momento en el que abandona la ópera por el poema sinfónico ("me he reencontrado con mi viejo yo, musicalmente hablando", en la carta del 19 de agosto tantas veces mentada) no abandona del todo sus inspiraciones literarias: solo las trasladaba. Si la ópera "La construcción del barco" se basaba en las pruebas amorosas de Väinämöinen en el Kalevala, incluyendo su descenso a Tuonela, en el traslado de los esbozos al poema sinfónico, se conservaron el mismo mundo mitológico, el pretendiente, el viaje a Tuonela... Skogsrået recogía el esquema de proyecto verista. 

Y quizá lo hacía incluso con las implicaciones autobiográficas. Según un artículo del experto Veijo Murtomäki (en Sibelius Studies, 2001) La ninfa del bosque es una confesión de la vida sexual "no oficial" del músico. Aquí postularemos que, sin llegar a ser algo tan directo o explícito, es perfectamente lógico que en el compositor existiera esa sensibilidad, y que esa sensibilidad llegó a ser un importante aliciente en su inspiración poético-musical. Después de todo, el tema de la ninfa tentadora es frecuente en el catálogo sibeliano. Pero no hemos de olvidar que tampoco es raro en el romanticismo/realismo de la época, ni en los folclores nórdicos. 

Lo que desconocemos es hasta qué punto hay relación musical entre la proyectada ópera verista, con su estudiante y su tentadora danzarina, y La ninfa del bosque. Tuija Wicklund, en su prefacio a la moderna publicación de la partitura (Partitura de Estudio, Breitkopf & Härtel, 2006), aparte de la semejanza de ideas ("amor, deseo peligroso y castigo"), señala que el tema final del tema sinfónico, ese lamento con reminiscencias de marcha fúnebre, bien pudiera ser reminiscencia del destino o sin ir más lejos de la marcha fúnebre de la ópera. Siguiendo la línea de la musicóloga finlandesa, quizá la "danza seductora" prefigurara la tristanesca sección amorosa del opus 15. En todo caso, y según las cartas a Helsinki, el músico llegó a "trabajar" en la ópera. ¿Llegó a escribir algunos temas? ¿Y esos temas se usaron en La ninfa del bosque? Aunque probable, sin pruebas o documentos, es imposible pasar de la especulación.

Wicklund apunta a otro posible esbozo diferente (¡en principio!) como fuente de la música del poema sinfónico/melodrama. El 10 de agosto en una carta a Aino Sibelius, el músico ahonda en sus dudas sobre "La construcción del barco", que llegan a acentuar sus dudas sobre sus capacidades como compositor (enfrentado a los monumentales pentagramas de Wagner): “he hecho algunos ligeros progresos en orquestación. Si pudieras, querida mía, leer una partitura completa [esto es, orquestal] te enviaría una página o dos para que pudieras verlos por ti misma. He realizado una pieza al estilo de una marcha (bastante nueva y corta incluso, aunque no sé cómo podría verse en su contexto adecuado)”. Unos días más tarde (el 19) escribe sobre una nueva composición. O es quizá la misma: “el punto de  vista musical de Liszt es el que más cercano me es. De ahí mi interés en el poema sinfónico. Estoy trabajando en un tema con el que estoy muy satisfecho. Lo escucharás cuando vaya a casa; eso si he llegado tan lejos con él y no empiezo a tener demasiadas dudas.”

Puede entonces que el tema de marcha pueda estar pensado para un poema sinfónico en lugar de para una ópera o para una tercera pieza que nunca llegó a nada. Puede, según Wicklund, que dicho tema sea de hecho el tema inicial de La ninfa del bosque, identificable como el leitmotiv del joven Björn. Puede que el músico comenzara la pieza sin un tema definido, o todavía con la "ópera verista" en mente. Pero puede que simplemente Sibelius ya había desplazado la idea de la ópera al poema de Rydberg, y en ese momento ha empezado de manera más o menos consciente la composición del poema sinfónico. 

Como vemos, barajamos unas cuentas especulaciones sobre los prolegómenos de la composición de esta pieza. Pero tampoco tenemos muchos más datos sobre la composición en sí de La ninfa del bosque. Tras esas cartas, y Bayreuth y Munich, Jean Sibelius visita brevemente Venecia y después hace escala en Berlín antes de volver a Finlandia, donde se entusiasma por los cuadros de un pintor de imágenes, Böcklin, al tiempo que estudia con admiración la Sinfonía Fausto del "pintor musical" Liszt, afianzándose en su camino compositivo. 



No tenemos apenas noticias del trabajo del músico en otoño de 1894 y el siguiente invierno de 1894-1895. El Menuetto JS.127 para orquesta (por lo demás una revisión y orquestación de una pieza escrita años antes en Viena) es la única pieza que sale a la luz hasta el estreno de la partitura de la que estamos hablando. Sin tener que dar clases ya y aparte de los sucesos que le ocuparan en su vida familiar (Ruth Sibelius nacería el 23 de noviembre), nuestro músico debió dedicarse intensamente a La ninfa del bosque (quizás también a Lemminkäinen, o a trabajar al menos los temas heredados de "Veneen luominen").

Finalmente, el estreno de la primera versión de la partitura, un melodrama acompañado de cuerda, dos trompas y piano, se produjo en un evento para recaudar fondos (una lotería benéfica) en el Teatro Finlandés del Hotel Seurahuone, en Helsinki, el 9 de marzo de 1895. Unas semanas después, el 19 de abril, se estrena una nueva versión de la obra. Según las palabras del autor (en la biografía de Ekman): “descubrí que el material pedía un tratamiento más extenso y amplié la recitación musical a poema sinfónico”.


Ilustración de Kajanus dirigiendo un concierto popular en el Seurahuone, en 1888. Como vemos el ambiente es un poco distinto al de un concierto habitual.

Esta afirmación del autor sobre la relación de ambas redacciones, tenida en un principio lógicamente por buena, ha sido puesta en duda de forma rotunda cuando ambas redacciones han salido a la luz. El sentido común nos dice, como afirma Andrew Barnett, que el periodo entre ambas es demasiado breve para haber efectuado la ampliación del melodrama solo entonces (el poema sinfónico dura algo más del doble). Por lo tanto Sibelius tuvo que haber trabajado durante algún tiempo en ambas versiones a la vez (o haber apartado una de ellas durante un corto periodo de tiempo mientras acababa la otra). Pero las fuerzas más reducidas del melodrama hacen más probable que haya concentrado la orquesta (toda la madera al piano, las trompas recogerían su parte y el resto del metal) que en el sentido inverso.

Wicklund, a la luz de los distintos manuscritos y particellas conservadas (la mayoría autógrafos), nos ofrece unos argumentos prácticamente conclusivos: Sibelius habría trabajado principalmente en el poema sinfónico y el melodrama sería más bien un derivado, que ya fuera por el compromiso del evento en que se estrenaría - ver más abajo - o por sus menores dimensiones pudo acabar antes: el autógrafo del poema sinfónico (HUL 01o2) contiene numerosas correcciones, alteraciones, y tachaduras, al contrario que el del melodrama HUL 0106). En una particella para el piano (también autógrafa, HUL 0103), el músico escribió “arr. Stråkorjester, 2 Horn, Piano”, es decir “arr[eglo] orquesta de cuerda, 2 Trompas, Piano”.

El estreno del poema sinfónico, como decíamos, se celebró el 17 de abril de ese mismo año de 1895. El propio autor dirigió un programa dedicado en exclusiva a sus obras, todas estrenos, en el Gran Salón de la Universidad, que incluyó movimientos de Karelia (la suite "oficial" opus 11 aún no se había formalizado), la Sonata para piano en Fa Mayor opus 12 (tocada por Oskar Merikanto), La canción de primavera opus 16, y la Serenata para barítono y orquesta JS.168 (con la figura de la ópera de Helsinki Abraham Ojanperä). La ninfa del bosque fue el plato principal y final en el concierto, que se repetiría dos días después. El programa incluyó el poema de Rydberg para que los asistentes pudiesen seguir la historia musical.

El concierto fue exitoso. Oskar Merikanto en su crítica en el Päivälehti (a pesar de la amistad, el músico solía ser bastante objetivo en la prensa):  “la más hermosamente colorada de todas los pequeños cuadros musicales de Sibelius”,  “la sección final es una de las más atractivas músicas que Sibelius haya escrito”.  Según apunta Eikja Kurkki en las notas al programa de la primera grabación mundial de la pieza - ver más abajo -, la prensa comparó las dos versiones de la pieza (por tanto se conocía el melodrama), el uso admirable de los timbres de la orquesta y de las atmósferas, pero también su larga duración. 

Ese mismo año Ferruccio Busoni, amigo del compositor, medió con el editor Belyayev (conocido promotor de los Cinco y otros compositores rusos) para la publicación del poema sinfónico y la La canción de primavera. La iniciativa no llevó a ningún sitio (quizá más consideraciones políticas, aunque Sibelius era nominalmente un músico ruso, su activismo finlandés no era propio del prototipo del catálogo de Belyayev precisamente...). 

Lo que sí que se procuró el propio compositor es de proporcionar el arreglo para piano de parte de la pieza, que realizó en ese verano en la localidad de Vaania, y publicó el editor local Lindgren con el título "Ur  Skogsrået" ("De La ninfa del bosque"). Tal vez animado por la mención de Merikanto, o simplemente porque su textura acórdica era más adecuada para el piano, Sibelius eligió la sección final, el Molto lento con carácter de música fúnebre. En la partitura orquestal hay anotaciones para esta transcripción, aunque sin duda fueron efectuadas en el momento del arreglo (y nos hace comprobar que para Sibelius el poema sinfónico era la obra en sí). El original está perdido, pero la edición ha asegurado que, aunque poco habitual, esta haya sido una pieza a la que han recurrido alguna vez los pianistas finlandeses.

La partitura fue interpretada dos veces en conciertos populares semanas después, en Åbo (Turku) en 1897y en 1899, en el mismo concierto en el que se estrenó la Primera sinfonía. Entonces las críticas siguieron siendo buenas, pero el influyente Richard Faltin acusó debilidades en la pieza debido a que la obra ya pertenecía a un periodo "Sturm und Drang" pasado del músico (¡a pesar de haber pasado apenas 5 años!). Sibelius era sensible a las críticas cuando estas tenían su punto de razón, y parece claro que a partir de ese concierto perdió interés en la obra,. Obra que ya no volvería a interpretar, aunque parece ser que en más de una ocasión tuvo intención de revisarla.

Como muestra de esa falta de interés, el poema sinfónico no apareció en ninguno de los catálogos del autor con número de opus, mientras que si lo fue en cambio la versión del melodrama, a la que asignó oficialmente el número 15. Es por ello que escrupulosamente solo esta versión debería llevar ese número de catálogo, aunque las superposiciones de redacciones convierten en frecuente su utilización (incluyendo en este mismo blog) también para el poema sinfónico. Hay que apuntar también, relativo a la denominación de la obra, que en al autógrafo de la versión para orquesta completa Sibelius la titula "balada", pero tal título no apareció en el programa del estreno ni en ninguna de las otras ocasiones en las que la interpretó.

Aunque el melodrama tampoco se publicaría y/o revisaría, al formar parte de sus obras "oficiales" pudo ganar un poco más de difusión, pues se tiene noticia de otras ejecuciones del mismo en 1898 y en una fecha más lejana como es 1911, interpretaciones en principio sin el autor.

En los años 30, en el pináculo del reconocimiento del compositor dentro y fuera de las fronteras de Finlandia, Skogsrået volvió a salir del bosque del olvido durante un evento ceremonial, nada menos que la reunión de Norden, la agencia de cooperación entre las naciones nórdicas, que el 27 de octubre de 1936 organizaba un acto de apertura con discursos de los participantes. Georg Schnéevoigt, entonces ya director en la Filarmónica de Helsinki, heredero de Kajanus, dirigió el poema sinfónico en el Centro Ferial de la capital del país. Como los discursos iban a ser retransmitidos por radio, la organización pidió al director que la pieza no durara más de 15 minutos, por lo que Schnéevoigt practicó cortes en la partitura, que son conocidos gracias a copias de la particellas del evento. 

Se desconoce si Sibelius fue consultado sobre qué cortes practicar o incluso si autorizó desde su aislamiento en Ainola los mismos. Tampoco sabemos por qué el director pensó en esta partitura para el evento político-económico-cultural. Quizá, podemos especular con esta posibilidad: la leyenda de partida de La ninfa del bosque es un tópico folclórico común en los distintos países del norte. En todo caso, el rescatar la partitura se explica también en un periodo en el que Sibelius no proporcionaba nuevas partituras a estrenar, y los directores se interesaron por los antiguos éxitos que se guardaban en los cajones, como fue el caso también de Lemminkäinen opus 22 o incluso "Kullervo" opus 7.


Georg Schnéevoigt (1872–1947). Fotografía dedicada a la violinista americana Ruth Posselt en febrero de 1939.

En todo caso La ninfa del bosque quedó en los cajones hasta muchos años después de la muerte del compositor, al contrario que otras obras semiolvidadas. Con excepción del arreglo parcial de la sección final (como decíamos en realidad una rareza), no se volvió a interpretar hasta los años 1990s. No fue hasta el proyecto del sello sueco BIS de grabar la obra completa del músico y la labor encomiable de Osmo Vänskä (y de Folke Gräsbeck y otros muchos artistas y expertos del sello en otros trabajos) de rescatar las notas del autor finlandés cuando volvió a emerger la obra. En un disco sin duda histórico de la fonoteca sibeliana, Vänskä presentó de nuevo al mundo ambas versiones de la obra. Tras consultar con la familia del compositor, el propio director reunió y transcribió ambas versiones, que grabó en enero de 1996 y presentó en abril de ese año en concierto al mundo. El disco fue una sensación, siendo los responsables de un inesperado entusiasmo por la pieza y en parte de la renovación del aprecio de la música de Sibelius. Lo cual no deja de ser paradójico, pensando en que las debilidades objetivas de la obra; pero en cualquier caso sus por otra parte extraordinarias cualidades y ese toque "especial" lo justifican.

La obra ha seguido tocándose en concierto a pesar de su longitud, y otros directores, como veremos en la discografía, se han atrevido a intentar replicar la magnífica primera grabación. Curiosamente el propio Vänskä la volvió a grabar una década después, y en parte por un pequeño detalle musicológico: la edición de Wicklund rescataba un único compás que a Vänskä se le había traspapelado en su recopilación de la partitura. Tal compás pasa completamente desapercibido al oyente, salvo que consulte muy atentamente la partitura. Pero lo escribió Sibelius, y esta soberbia composición no podía prescindir de ella. La ninfa del bosque robó a todos el corazón, y no lo devolverá jamás...
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capítulo siguiente (2): análisis
capítulo (3): discografia

miércoles, 20 de septiembre de 2017

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60 aniversario de la muerte de Jean Sibelius

Como anualmente, recordamos la efeméride de la muerte de Jean Sibelius con una sugerencia musical. En esta ocasión acudiremos a una de las piezas que sonó durante el funeral de estado que se celebró 10 días después en honor al compositor más célebre y reconocido de Finlandia. 

Si han pasado 60 años desde aquellos días, vamos a recurrir a una composición escrita cuando el autor tenía justo 60 años. Se trata de la Berceuse de la música para "La tempestad" de Shakespeare (1925, en la versión como nº7 de la Suite nº1, opus 109 nº2 de dos años después), una partitura de una extraña, ciertamente esotérica (como la obra teatral) evocación mística, que solo tras oirse puede entenderse por qué fue elegida (al parecer por el compositor) para el funeral. 

La interpretación del siguiente video de youtube se debe Charles Gerhardt dirigiendo la National Philharmonic, un raro registro publicado c.1986.


lunes, 18 de septiembre de 2017

Los melodramas de Jean Sibelius

Bajo la etiqueta de "melodrama" en Sibelius reunimos una serie de obras de muy difícil clasificación en cuanto género, puesto que a pesar de que todas ellas tienen la voz recitada como elemento común, en realidad el grado de participación de esta, y el papel de la música varía. No es, al menos en Sibelius, un género o un subgénero de su producción, al menos propiamente dicho, sino una denominación transversal que sí reúne a varios títulos de los que sí es posible hablar en conjunto, y así destacarlos frente a las otras etiquetas donde normalmente acaban clasificados.

La idea de unir un poema recitado, hablado, sin la entonación propia del canto (que después de todo ha sido casi toda la historia la forma habitual de la poesía), a una música normalmente instrumental, posiblemente sea antiquísima, pero de manera formal, esto es, una música expresamente compuesta para acompañar a un poema recitado, no se sitúa hasta el último tercio de del siglo XVIII, cuando Rousseau pidió al compositor Horace Coignet (1736-1821) piezas para acompañar a su "Pygmalion" en una representación de 1770, añadiendo música de su propia pluma. Surge entonces la idea de partituras instrumentales que acompañaban, realzaban, e intensificaban el drama, siendo un vehículo expresivo de la acción teatral. Desde entonces el melodrama queda unido al teatro, y junto con él también se convierte en una de las opciones dentro del género de la "música incidental", además de preludios, interludios, canciones dentro de la acción, etc. 


"Melpomene" (musa de la tragedia - y  del canto-) del pintor norteamericano Edward Emerson Simmons (1852–1931). El mural (1896) puede contemplarse en el Edificio Thomas Jefferson de la Biblioteca del Congreso, en Washington, D.C. 

En el siglo XIX, bajo la idea romántica de la fusión de las artes, hay representaciones en las que los melodramas de una música incidental llegaban a abarcan una parte considerable de la obra teatral, hasta el punto que "melodrama" se convertía en la descripción en sí del tipo de obra. Así, en "La Arlesiana" de Bizet para el drama de Alphonse Daudet, ejemplo paradigmático del "melodrama", la música llega a cubrir casi toda la acción teatral. Ni que decir tiene que en el siglo XX tal grado de participación de la música se ha convertido en algo característico del cine, donde la llamada "banda sonora" ha llegado a ocupar también casi toda una producción, y llega a ser tan importante como la propia actuación (o incluso llega a superponerse dramáticamente, simbólicamente o como guiño al espectador).

Pero aquí nos referimos al melodrama dentro de la música incidental (o los tableaux vivants), que sí que se merece el título de género dentro de la producción sibeliana, sino a las piezas individuales, no teatrales, que se ponen al servicio de un poema lírico, sin que medie en principio un escenario o una representación teatral en ellas. Este tipo de partituras, sin ser muy habitual, presenta unos cuantos antecedentes, sobre todo en el repertorio alemán:  un primigenio experimento de Schubert y varios melodramas de Schumann, lo atestiguan, además de, años después, el sensacional "Enoch Arden" de Richard Strauss. El músico viajero por excelencia, Franz Liszt, además de usar el alemán, escribió melodramas extensos para acompañar poemas en ruso y en húngaro...

En todo caso, el ascendente germánico explica el que este tipor de melodramas poéticos no sean nada raros en el siglo XIX de los músicos nórdicos, incluyendo el propio Sibelius, que nos legó casi una docena de obras. Como es muy difícil generalizar sobre ellas, demos unas pocas notas sobre cada caso. Indicaremos los datos de la obra (título, poeta, plantilla, etc.), y además daremos cuenta si la obra es interpretable sin la recitación o la requiere, y en qué grado:

"Trånaden" ["Deseo"] (Erik Johan Stagnelius) JS.203, para recitador y piano (verano de 1887), para uso privado. No está especificado en el manuscrito si la recitación debe hacerse simultánea a la música o alternarse entre los distintos movimientos. Tawaststjerna apunta a esto último. Es interpretable sin recitación como suite para piano.

"Den lilla sjöjungfrun" ["La sirenita"] (Hans Christian Andersen, en traducción al sueco) JS.59, para recitador y cuarteto de cuerda (febrero? de 1888). Inacabada, perdida excepto por el primer violín de la primera de cuatro partes, pero utiliza principalmente piezas para cuarteto (previamente?) compuestas (y conservadas). Posiblemente la recitación alternara, al menos parcialmente, con el texto. De haberse terminado la duración sería muy extensa, lo que haría muy difícil su ejecución.

"Näcken" ["La ondina"] (Gunnar Wennerberg) JS.138, para soprano, recitador, violín, violoncello y piano (estrenada el 9 de abril 1888). Técnicamente es una canción para una obra de escena, de la que Wegelius compuso el resto, reservando este número a su alumno. La recitación alterna con las estrofas de la canción, sin música, hasta que esta acaba, y entonces es el momento del auténtico melodrama, basado en el ritornello de la sång, que modula al final, para dar paso a la pieza de Wegelius que eventualmente la seguía. Si se prescinde de esta última parte, la canción podría interpretarse sin la recitación.

"O, om du sett" ["Oh, si hubieras visto"] (Ellen Hackzell) JS.141, para recitador y piano. Un caso muy semejante al "Trånaden" JS.203, compuesto también en verano, pero del año siguiente, 1888. El texto se alterna entre pasajes instrumentales y es muy posible, como apunta Andrew Barnett, que en origen se trate de una pieza para piano que se hubiera adaptado para tal fin (y por lo tanto puede ser revertida a la supuesta disposición original e interpretarse sin recitación).

"Svartsjukans nätter" ["Noches de celos"] (Runeberg) JS.125, melodrama para recitador, soprano, violín, violoncello y piano. Estrenada el día 5 de febrero de 1893, supone una plena ejemplo paradigmático del género, en el que la narración y la música se fusionan con toda perfección. La plantilla instrumental, que recurre a una maravillosa vocalise, crea atmósferas y sonoridades perfectas para reproducir la totalidad del poema del bardo finlandés en lengua sueca, lo que hace que la composición llegue a durar 15 minutos. La música no es interpretable sin el poema, pero Sibelius rescató parte de la sensacional partitura - objetivamente difícil de programar en un recital - en dos sus Impromptus para piano opus 5 (los dos finales, los nos. 5 y 6), que a su vez arregló para orquesta de cuerda (Impromptu para cuerda, sin número de catálogo). No obstante este melodrama merecería un puesto destacado en cualquier recital camerístico del maestro.

Runeberg y Topelius, una imagen para la historia de la literatura finlandesa del siglo XIX. Fotografía del 19 de febrero de 1863, conservada en la Sociedad de Literatura Sueca en Finlandia.
  
"Skogsrået" ["La ninfa del bosque"] (Rydberg) opus 15, melodrama para recitador, piano, dos trompas y cuerda. Estrenada el 9 de marzo de 1895 (aunque la composición pudo comenzarse el otoño anterior), constituye una de los dos formatos para la pieza, siendo la otra un poema sinfónico del doble de compases en extensión. Aunque el propio autor afirmó que el melodrama dio origen a la versión orquestal, hoy en día creemos que trabajó en ambas partituras a la vez y con la vista más puesta en el poema sinfónico. En todo caso, esta versión fue finalizada y estrenada antes. La música, con una plantilla propia de una orquesta de cámara, se ajusta a la perfección al texto (sus secciones se corresponden con las de la partitura), y es en teoría interpretable por separado, aunque la existencia del poema sinfónico hace esta posibilidad superflua. Dedicaremos a esta obra (en todas sus versiones) un próximo post. 

"Islossningen i Uleå älv" ["La ruptura del hielo en el río Oulu"] (Topelius) opus 30, para recitador, coro masculino y orquesta. Esta pieza patriótica fue estrenada el 21 de octubre de 1899. El poema, lleno de alusiones políticas veladas, está declamado entre intervenciones musicales. En el centro de la pieza el coro canta los versos del poeta finlandés, que vuelven al recitador para concluir, dando como resultado una pieza inclasificable en cuanto a género. No es interpretable por separado: la música inicial y final consta de pequeños fragmentos, muchas veces solo acordes, y perdería su continuidad sin la narración que le sirve de base. El coro central sí podría ser interpretado parcialmente, de hecho el propio autor seleccionó una estrofa ("Nejden andas") para arreglarla como coro a capella en 1913.

• "Snöfrid" (Rydberg) opus 29, improvisación para recitador, coro mixto y orquesta. Estrenada el 20 de octubre de 1900 es un caso inverso al anterior: la recitación, acompañada solo de acordes, se intercala en medio de una gran pieza para coro y orquesta. Así, el efecto es más cercano al de una escena teatral que al de un melodrama salonístico. En teoría este impromptu podría suprimir la parte declamada (que no es demasiado larga), pero no tendría mucho sentido dramático, justamente en una pieza magnífica de fuerte impacto emocional.

"Grevinnans konterfej" ["El retrato de la condesa"] (Anna Maria Lenngren, ampliado por Zacharias Topelius) JS.88, para recitador y cuerda. Escrito en diciembre de 1906 para una sociedad lingüística femenina, cumple a la perfección su misión, con una música atmosférica y muy suave, que permite recitar el corto poema a la vez que la realza. Si no fuera por la fecha, bien podría pasar como una pieza de música de cine de lo más característico (y mejor). A pesar de su textura liviana, puede ser interpretada por separado, como una partitura para orquesta de cuerdas, y así ha sido de hecho grabada (Osmo Vänskä además la ha incluido como "propina" de alguno de sus conciertos). 

"En glad musikant" ["Un músico feliz"] (Ture Rangström) JS.70, para violín solo con texto sobre la partitura. Escrita en un algún momento entre 1924 y 1926, se trata de una obra escrita para el instrumento de cuerda sin acompañamiento, sin indicar si el poema debía ser recitado con la música o simplemente formar parte de su escritura. En todo caso es un obra de ámbito personal: una dedicatoria de un compositor a otro compositor, del compositor sueco Rangström a su amigo Sibelius, en la que reflexiona sobre la plenitud que consigue el músico solo a través de la música. Las dos grabaciones de la obra hasta ahora (Jaakko Kuusisto para BIS y Fenella Humphreys) prescinden de la recitación (aunque el disco con el violinista finlandés nos trae el poema en su folleto).

El compositor sueco Ture Rangström (1884-1947)

•  "Ett ensamt skidspår" ["Una solitaria pista de esquí"] (Bertel Johan Sebastian, Barón Gripenberg) JS.77a, para recitador y piano. Escrito en diciembre de 1925, este bellísimo melodrama consiste en una pieza de piano para acompañar al poema de Gripenberg, y puede ser interpretado sin declamación. La textura de la música casi parece demandar la instrumentación de un amplio grupo de cuerdas, y en efecto, Sibelius arregló la partitura para cuerda y arpa en 1948, un trabajo en medio del "silencio de Ainola". La pieza puede ser interpretada sin recitación, pero hasta donde sabemos todas las grabaciones (en su mayoría de la cristalina, casi mágica versión orquestal) no prescinden de los melancólicos versos de Gripenberg.
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Ilustraremos este singular grupo de obras con esta última, el poema "Una solitaria pista de esquí" con el acompañamiento orquestal de Sibelius. A continuación podrán escuchar una grabación en vivo desde el Centro Finlandés de París, con Vincent Figuri recitando el poema y la Ensemble Calliopée acompañando (2004):




jueves, 24 de agosto de 2017

Listado de obras de Jean Sibelius con número de opus

Este es el listado final de obras con número de opus del propio compositor, tal como lo dejó reflejado en un documento de 1950/51, su última palabra sobre el tema.

Entre corchetes están los nombres con los que suelen encontrarse la obra, pero que no se deben al autor. Estas son en general colecciones cuyos trabajos particulares se han publicado por separado, que se unifican habitualmente solo por comodidad. Si es así, se acompañan también de un asterisco (*). No se indican arreglos o versiones de las obras, salvo que sea necesario.

• Opus 1 — [Cinco canciones de Navidad] (*), para voz y piano
   1. Nu står jul vid snöig port (1913), 2. Nu så kommer julen (1913), 3. Det mörknar ute (1897), 4 Julvisa. Giv mig ej glans, ej guld, ej prakt (1909), 5. On hanget korkeat, nietokset (1901)
• Opus 2 — [Dos piezas] para violín y piano
   Romanza opus 2a (1890, rev.  1911), Epilogue opus 2b (1892. rev.  1911)
• Opus 3 — Arioso, canción para voz y piano/cuerda (1911)
• Opus 4 — Cuarteto de cuerda en Sib Mayor (1890)
• Opus 5 — Seis impromptus para piano (1893)
• Opus 6 — Cassazione, para orquesta (1ª vs. 1904. 2ª vs. 1905)
• Opus 7 — Kullervo, sinfonía / poema sinfónico para barítono, mezzosoprano, coro masculino y orquesta (1892)
• Opus 8 — "Ödlan" ("El lagarto"), música incidental (1909)
• Opus 9 — En saga (Una saga), poema sinfónico (1892. rev. 1902)
• Opus 10 — Karelia: obertura, para orquesta (1893)
• Opus 11 — Karelia: suite, para orquesta (1893. rev. 1893/1900)
• Opus 12 — Sonata para piano en Fa Mayor (1893)
• Opus 13— Siete canciones, para voz y piano (J. L. Runeberg)
   1. Under strandens grana, 2. Kyssens hopp (1892), 3. Hjärtats morgon, 4. Våren flyktar hastigt, 5. Drömmen (1891), 6. Till Frigga (1892), 7. Jägargossen (1891)
• Opus 14 – Rakastava (El amante), para orquesta de cuerda (1911-12)
• Opus 15 – Skogsrået (La ninfa del bosque), melodrama para recitador, piano, dos trompas y cuerda (1894-95)
[Opus 15] – Skogsrået (La ninfa del bosque), poema sinfónico (1894-95) [esta versión de la obra no fue publicada ni aparecerá en la lista oficial como número de opus, pero suele aparecer con él]
• Opus 16 – Vårsång / Kevätlaulu (Canción de primavera), para orquesta (1894. rev. 1895. rev.1902?)
• Opus 17 – [Siete canciones] (*), para voz y piano
   1. Se'n har jag ej frågat mera, 2. Sov in! (1891-92), 3 Fågellek (1891), 4. Vilse (1898), 5. En slända (1904), 6. Illalle (1898), 7. Lastu lainehilla (1902)
• Opus 18 – [Seis coros masculinos a capella] (*)
   1. Sortunut ääni (1898) [también como op.18 nº7; otro opus 18 nº1 = JS. 98], 2. Terve kuu (1901) [también como op.18 nº8; otro nº2 = JS. 217], 3. Venematka (1893) [también como op.18 nº9], 4. Saarella palaa (1895) [otro nº4 = JS. 129], 5. Metsämiehen laulu (1899), 6. Sydämeni laulu (1898)
• Opus 19 – Impromptu, para coro femenino y orquesta (1902. rev. 1910)
• Opus 20 – Malinconia, para violoncello y piano (1900)
• Opus 21 – Natus in curas, himno para coro masculino a capella (1896. rev. 1898)
• Opus 22 – Lemminkäinen, [Cuatro leyendas o Suite] para orquesta (1896. rev. 1897. nos. 2 y 4. rev. 1900, nos. 1 y 3. rev. 1939)
• Opus 23 — [Cantos para coro mixto] (1897) [Arrs. de Cantata universitaria JS.106 ] 
• Opus 24 — [Diez piezas para piano] (*, publicadas antes por separado, y como colección en 1904)
   1. Impromptu (1895), 2. Romance en La Mayor (1895), 3. Caprice en mi menor (1898), 4. Romance en re menor (1896/98), 5. Vals en Mi Mayor (1898?), 6. Idyll en Fa Mayor (1897-98), 7. Andantino (1899-1900), 8. Nocturno en mi menor (1900), 9. Romanza en Reb Mayor (1901), 10 Barcarola (1903)
• Opus 25 — Scènes historiques I, para orquesta (1899. rev. 1911)
• Opus 26 — Finlandia, para orquesta (1899. rev.1900)
• Opus 27 — Rey Cristian II, música escénica / suite para orquesta (1898)
• Opus 28 —Sandels, para coro masculino y orquesta (1898. rev. 1915)
• Opus 29 — Snöfrid, para recitador, coro y orquesta (1900)
• Opus 30 — Islossningen i Uleå älv (La ruptura del hielo en el río Uleå), para recitador, coro masculino y orquesta (1899)
• Opus 31 nº1 — Laulu Lemminkäiselle, para coro masculino y orquesta (1896) 
• Opus 31 nº2 — Har du mod? , para coro masculino y orquesta (1904. 3 revs. 1911-14),
• Opus 31 nº3 — Athenarnes sång, para coro infantil y masculino al unísono y orquesta (1899)
• Opus 32 — Tulen synty (El origen del fuego), para barítono, coro masculino y orquesta (1902. rev. 1910)
• Opus 33 — Koskenlaskijan morsiamet (Las novias del barquero), para barítono o mezzosoprano y orquesta (1897)
• Opus 34 —  [Bagatelas] para piano
   1. Valse, 2 Air de danse, 3. Mazurka, 4. Couplet, 5 Boutade (1914), 6. Rêverie (1913), 7. Danse pastorale, 8. Joueur de harpe, 9. Reconnaissance, 10. Souvenir (1916)
• Opus 35 — [Dos Canciones], para voz y piano
    1. Jubal, 2. Teodora (1908)
• Opus 36 — [Seis canciones] (*), para voz y piano
   1 Svarta rosor, 2. Men min fågel märks dock icke, 3. Bollspelet vid Trianon (1899), 4. Säv, säv, susa, 5. Marssnön, 6. Demanten på marssnön (1900)
• Opus 37 — [Cinco canciones] (*), para voz y piano
   1. Den första kyssen (1900), 2. Lasse liten, 3. Soluppgång, 4. Var det en dröm? (1902), 5 Flickan kom ifrån sin älsklings möte (1900-01)
• Opus 38 — [Cinco canciones] (*), para voz y piano
   1. Höstkväll, 2. På verandan vid havet, 3. I natten (1903), 4. Harpolekaren och hans son, 5. Jag ville, jag vore i Indialand (1904)
• Opus 39 — Sinfonía  nº 1 en mi menor (1899. rev. 1900)  
• Opus 40 — Pensées lyriques, para piano
   1. Valsette (1912), 2. Chant sans paroles, 3. Humoresque, 4.Menuetto, 5. Berceuse (1913), 6. Pensée mélodique, 7. Rondoletto (1914), 8. Scherzando, 9. Petite sérénade (1915), 10 Polonaise (1916)
• Opus 41 — Kyllikki, tres piezas líricas para piano (1904)  
• Opus 42 — Romance en Do Mayor, para orquesta de cuerda (1904)
• Opus 43 — Sinfonía nº2 en Re Mayor (1901-02. rev. 1902-1903)
• Opus 44 — [Dos piezas de "Kuolema" ("La muerte")](*), para orquesta
   1. Valse triste (1903. rev. 1904), 2. Kurkikohtaus (Escena con grullas) (1903. rev. 1906)
• Opus 45 nº1 — Dryaden (La dríade), para orquesta (1910)  
• Opus 45 nº2 — Tanz-Intermezzo, para piano/orquesta (1904, orquestado 1907)
• Opus 46 — Pelléas et Mélisande, suite para orquesta de cámara (1905-1906)
• Opus 47 — Concierto para violín y orquesta en re menor (1903-1904. rev. 1905)
• Opus 48 — Vapautettu kuningata" (La reina cautiva), balada para coro mixto y orquesta (1906)
• Opus 49 — Pohjolan tytär (La hija de Pohjola), fantasía sinfónica (1905-06)
• Opus 50 — [Seis Lieder], para voz y piano (1906)
   1. Lenzgesang, 2. Sehnsucht, 3. Im Feld ein Mädchen singt, 4. Aus banger Brust, 5. Die stille Stadt, 6. Rosenlied    
• Opus 51 — Belsazars gästabud (El festín de Baltasar), suite para orquesta de cámara (1906-1907)
• Opus 52 — Sinfonía nº3 en Do Mayor (1904-1907)
• Opus 53a — Pan y Eco, danza-intermedio (nº3) para orquesta (1906)
• Opus 54 — Svanevit (Cisneblanco), suite para orquesta de cámara (1908)
• Opus 55 — Öinen ratsastus ja auringonnousu (Cabalgata nocturna y amanecer), poema sinfónico para orquesta (1908)
• Opus 56 — Cuarteto de cuerda en re menor "Voces intimae" (1908-1909)
• Opus 57 — [Ocho Canciones], para voz y piano (1909)
   1. Älven och snigeln, 2. En blomma stod vid vägen, 3. Kvarnhjulet, 4. Maj, 5. Jag är ett träd, 6. Hertig Magnus, 7. Vänskapens blomma, 8. Näcken
• Opus 58 — [Diez piezas], para piano (1909)
   1. Rêverie, 2. Scherzino, 3. Air varié, 4. Der Hirt, 5. Des Abends, 6. Dialogue, 7. Tempo di minuetto, 8. Fischerlied, 9. Ständchen, 10. Sommerlied
• Opus 59 — In memoriam, marcha fúnebre para gran orquesta (1909, rev. 1910)
• Opus 60 — [Dos canciones de  "Trettondagsafton" ("Noche de Epifanía")](*), para canto y guitarra / piano 
   1. Kom nu hit, död, 2. Hållilå, uti storm och i regn 
• Opus 61 — Ocho Canciones, para voz y piano (1910) [publicadas en cuaderno]
   1. Långsamt som kvällskyn, 2. Vattenplask, 3. När jag drömmer, 4. Romeo, 5. Romans, 6. Dolce far niente, 7. Fåfäng önskan, 8. Vårtagen
• Opus 62 — [Dos piezas de "Kuolema" ("La muerte")](*), para orquesta de cuerda
   Canzonetta opus 62a, Valse romantique opus 62b (1911)
• Opus 63 — Sinfonía nº 4 en la menor (1909-11)
• Opus 64 — Bardi / Barden (El bardo), poema sinfónico (1913, rev. 1913/14)
• Opus 65 — [Dos canciones para coro mixto a cappella] (*) 
    Män från slätten och havet opus 65a  (1911), Kellosävel Kallion kirkossa opus 65b (1912)
• Opus 66 — Scènes historiques II, para orquesta (1911-12)
• Opus 67 — Tres Sonatinas, para piano (1912)
   Sonata nº1 en fa# menor, Sonata nº2 en Mi  Mayor, Sonata nº3 en si bemol menor  
• Opus 68 — Dos Rondinos , para piano (1912)
   Rondino nº1 en sol#menor, Rondino nº2 en do#menor 
• Opus 69a — Serenata para violín y orquesta nº1 en Re Mayor (1912)  
• Opus 69b — Serenata para violín y orquesta nº2 en sol menor (1912-13)
• Opus 70 — Luonnotar, poema sinfónico para soprano y orquesta (1913)
• Opus 71 — "Scaramouche", pantomima, para orquesta (1913)
• Opus 72 — [Seis canciones] (*), para voz y piano
    1. Vi ses igen, 2. Orions bälte (1914) [perdidas!], 3. Kyssen, 4. Kaiutar, 5.Der Wanderer und der Bach (1915), 6. Hundra vägar (1907)  
• Opus 73 — Aallottaret (Las Oceánidas), poema sinfónico (1913-14, recompuesto 1914)
• Opus 74 — Piezas Líricas, para piano (1914) 
   1. Ekloge, 2. Sanfter Westwind, 3. Auf dem Tanzvergnügen, 4. Im alten Heim   
• Opus 75 — Cinco piezas, para piano ("Los árboles") [publicadas primero por separado, en cuaderno en 1922]
   1. När rönnen blommar , 2. Den ensamma furan , 3. Aspen (Álamo temblón) , 4. Björken , 5. Granen  
• Opus 76 — [Trece piezas], para piano
   1. Esquisse (1917), 2. Etude (1911), 3. Carillon (1914), 4. Humoresque (1916), 5. Consolation (1919), 6. Romanzetta (1914), 7. Affettuoso (1917), 8. Pièce enfantine (1916), 9. Arabesque (1914), 10. Elegiaco (1916), 11. Linnaea (1918), 12. Capriccietto (1914), 13. Harlequinade (1916)
• Opus 77 — [Dos Melodías Serias] (*), para violín/violoncello y orquesta/piano
   1. Cantique (Laetare anima mea) (1914), 2. Devotion (Ab imo pectore) (1915)
• Opus 78 — [Cuatro piezas] (*), para violín/violoncello y piano
   1. Impromptu, 2. Romanza en Fa Mayor (1915), 3. Religioso (1917), 4. Rigaudon (1915)
• Opus 79 — Seis Piezas, para violín y piano
   1. Souvenir, 2. Tempo di menuetto (1915), 3. Danse caractéristique, 4. Sérénade (1916), 5. Tanz-Idylle, 6. Berceuse (1917)
• Opus 80 — Sonatina para violín y piano en Mi Mayor (1915)
• Opus 81 — Cinco Piezas, para violín y piano
   1. Mazurka (1915), 2. Rondino, 3. Valse (1917), 4. Aubade, 5. Menuetto (1918)
• Opus 82 — Sinfonía nº5 en Mi bemol Mayor (1915, rev. 1916 [desaparecida], rev. 1917-19)
• Opus 83 — "Jokamies" / "Jedermann" ("Cada uno"), música incidental (1916)
• Opus 84 — [Cinco coros masculinos a capella] (*)
   1. Herr Lager och Skön fager (1914), 2. På berget, 3. Ett drömackord, 4. Evige Eros (1915), 5. Till havs (1917)
• Opus 85 — Cinq Piezas, ("Las flores"), para piano
   1. Bellis (1917), 2. Oeillet, 3. Iris (1916), 4. Aquileja, 5. Campanula (1917)  
• Opus 86 — Seis canciones, para voz y piano
   1. Vårförnimmelser, 2. Längtan heter min arvedel, 3. Dold förening, 4. Och finns det en tanke, 5. Sångarlön (1916), 6. I systrar, I bröder, I älskande par! (1917)
• Opus 87 nº1 — Humoreske [nº1] en re menor, para violín y orquesta (1916-17, nueva parte orquestal 1940)
• Opus 87 nº2 — Humoreske [nº2] en Re Mayor, para violín y orquesta (1917)  
• Opus 88 — Seis canciones ("Las flores"), para voz y piano (1917)
   1. Blåsippan, 2. De bägge rosorna, 3. Vitsippan, 4. Sippan, 5. Törnet, 6. Blommans öde
• Opus 89a — Humoreske [nº3] en sol menor, para violín y orquesta de cuerda (1917)
• Opus 89b — Humoreske [nº4] en sol menor, para violín y orquesta de cuerda (1917)
• Opus 89c — Humoreske [nº 5] en Mi bemol Mayor, para violín y orquesta (1917)
• Opus 89d — Humoreske [nº6] en sol menor, para violín y orquesta de cuerda] (1918)  
• Opus 90 — Seis canciones de J. L. Runeberg, para voz y piano (1917)
   1. Norden, 2. Hennes budskap, 3. Morgonen, 4. Fågelfängarn, 5. Sommarnatten, 6. Vem styrde hit din väg?
• Opus 91a — Jääkärien marssi (Marcha de los Jäger), para coro masculino y piano (1917, vs. orqtd. 1918) 
• Opus 91b— Partiolaisten marssi (Marcha Scout"), para coro mixto y piano (1918, vs. orqtd. 1918)   
• Opus 92 — Oma maa (Mi tierra), cantata para coro mixto y orquesta (1918)    
• Opus 93 — Jordens sång (Canción de la tierra), cantata para coro para coro femenino, coro mixto y orquesta (1919)  
• Opus 94 — [Piezas] (*),  para piano
   1. Danse (1919), 2. Novellette (1914), 3. Sonnet, 4. Berger et bergerette, 5. Mélodie, 6. Gavotte (1919) 
• Opus 95 — Maan virsi (Canción de la tierra), cantata para coro mixto y orquesta (1919-20)
• Opus 96a — Valse lyrique, para piano/orquesta (1919, orqtd. 1920)
• Opus 96b — Autrefois, para dos sopranos (/clarinetes) y orquesta de cámara (1919, rev. 1920)  
• Opus 96c — Valse chevaleresque, para piano/orquesta (1921, orqtd.  1921-22)  
• Opus 97 — Bagatelles [II], para piano (1920)
   1. Humoreske I, 2. Lied, 3. Kleiner Walzer, 4. Humoristischer Marsch, 5. Impromptu, 6. Humoreske II
• Opus 98a — Suite mignonne, para orquesta de cámara (1921)  
• Opus 98b — Suite champêtre, para orquesta de cuerda (1922)
• Opus 99 — 8 Pequeñas Piezas, para piano (1922)
  1. Pièce humoristique, 2. Esquisse, 3. Souvenir, 4. Impromptu, 5. Couplet, 6. Animoso, 7. Moment de valse, 8. Petite Marche  
• Opus 100 — Suite caractéristique, para orquesta de cámara (1922)  
• Opus 101 — Cinco Piezas Románticas, para piano (1923-24)
   1. Romance, 2. Chant du soir, 3. Scène lyrique, 4. Humoresque, 5. Scène romantique  
• Opus 102 — Novellette, para violín y piano (1922)  
• Opus 103 — Cinco impresiones características, para piano (1923-24)
   1. The Village Church, 2. The Fiddler, 3. The Oarsman, 4. The Storm, 5. In Mournful Mood
• Opus 104 — Sinfonía nº6 en re menor (1922-23)  
• Opus 105 — Sinfonía nº7 en re menor (1923-24)  
• Opus 106 — Danses champêtres, para violín y piano
   I. Largamente assai – Vivace, II. Alla polacca (1924), III. Tempo moderato, IV. Tempo di menuetto, V. Poco moderato – Allegretto (1925)
• Opus 107 [no usado por Sibelius]
      [Utilizado en algún listado para las Antífonas JS.110]
• Opus 108 — [Dos coros masculinos a capella] (*) (1924/1925)
   1. Humoreskit, 2. Ne pitkän matkan kulkijat
• Opus 109 — Der Sturm / Stormen (La tempestad), para orquesta (1927, opus 109 nº2/V rev. 1929)
   1. Ouvertüre, 2. Suite nº1, 3. Suite nº2
• Opus 110 — Väinön virsi (Canción de Väinö), cantata para coro mixto y orquesta (1926)
• Opus 111a —  Intrada, para órgano (1925)
• Opus 111b — Surusoitto (Música fúnebre), para órgano (1931)  
• Opus 112 — Tapiola, poema sinfónico (1926)
• Opus 113 — Rituaalimusiikki / Musique religieuse, para canto (tenor), coro masculino y armonio (u órgano)
     [el orden y la inclusión de algunas pieza varía de acuerdo a las ediciones]
   1. Avaushymni (Himno de apertura) (1926-27, rev. 1948), 2. Alttarin valmistus: Suloinen aate (Ajustando el Altar: "Sean los pensamientos nuestro sosiego"), 3. I°. Kulkue ja hymni: Näätkö, kuinka hennon yrtin (Primer grado. Procesión e Himno. "Aunque las jóvenes hojas sean verdes"), 4. III°. Kulkue ja hymni: Ken kyynelin (Tercer grado. Procesión e Himno. "Aquel que nunca haya alimentado su pan con lágrimas") (1926-27), 5. On kaunis maa ("Qué bella la tierra") (1926-27, rev. 1948), 6. Salem, 7. II°. Kellä kaipuu rinnassansa (Segundo grado: "Quien tuviera un amor")  (1926-27), 8. Veljesvirsi (Oda a la Fraternidad), 9. Ylistyshymni (Himno de alabanza) (1946, rev. 1948), 10. Marche funèbre(1926-27, rev. 1948), 11. Suur' olet, Herra (1927, añadido en 1936), 12. Finlandia-hymni (Himno de "Finlandia) (1899, arr. 1938)
• Opus 114 — Cinco esbozos, para piano (1929)
   1. Maisema (Paisaje), 2. Talvikuva (Escena invernal), 3. Metsälampi (Lago del bosque), 4. Metsälaulu (Canción en el bosque), 5. Kevätnäky (Vision primaveral)
• Opus 115 — Cuatro piezas, para violín y piano (1929)
   1. Auf der Heide, 2. Ballade, 3. Humoresque,. 4. Die Glocken (Capricietto)
• Opus 116 — Tres piezas,  para violín y piano (1929)
   1. Scène de danse, 2. Danse caractéristique, 3. Rondeau romantique
• Opus 117 —  [ninguna obra]
     [Sibelius lo asignó provisionalmente a la Suite para violín y cuerda JS185. pero lo descartó en su lista defintiva de obras con número de opus en 1951/52.  También ha sido usado con la Marcha académica JS155, el Andante festivo JS.34 y "Karjalan Osa" JS.108