miércoles, 16 de diciembre de 2009

Lemminkäinen opus 22: (1) la historia en el Kalevala

Iniciamos con este post una serie prolongada sobre una de las grandes obras maestras de Jean Sibelius: Lemminkäinen opus 22. Bajo ese título (el original del autor) se articulan cuatro poemas sinfónicos basados en episodios protagonizados por Lemminkäinen, uno de los principales personajes del Kalevala el gran poema épico redactado a partir de fuentes populares por Elias Lönnrot.

Los títulos de cada poema sinfónico son los siguientes: "Lemminkäinen y las doncellas de la isla", "El cisne de Tuonela", "Lemminkäinen en Tuonela" y "El retorno al hogar de Lemminkäinen".

Para comenzar nuestra serie sobre esta genial obra resumiremos la historia del héroe del Kalevala, protagonista absoluto de dos extensos ciclos ("runos" o cantos 11 al 15 y del 26 al 30) dentro de la narración principal, además de ser también compañero de Väinämöinen e Ilmarinen en busca del Sampo, dentro del ciclo correspondiente (runos 39 al 44). En nuestro resumen recorreremos todos esos cantos, aunque nos detendremos más en aquellos pasajes en los que se basó Sibelius para su composición.
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Lemminkäinen - también llamado Ahti y Kaukoniemi - es un joven fuerte y apuesto que creció a la orilla de un amplio golfo junto con su amada madre. Su único defecto era su predilección por las doncellas. Kylliki, la flor de Saari ("la isla"), es precisamente la doncella que más ambiciona: la pretenden todos los hombres, incluso los hijos del Sol, la Luna y la Estrella. Pero ella. Convencida de su belleza y alto linaje, rechaza a todos sus pretendientes.


A pesar de las advertencias de su madre, que avisa de que se burlarán las mujeres de Saari, el bravucón Lemminkäinen decide ir a la isla. Allí las palabras maternas se cumplen, pero Ahti decide instalarse como pastor. Así cumple su tarea por el día, mientras por las noches visita las fiestas, donde seduce a todas las muchachas. Tan sólo la bella y orgullosa Kyllikki se le resiste.


Una noche la hermosa virgen acude a un baile con otras doncellas. Sin dudarlo el bravucón Lemminkäinen decide raptarla y montarla en su trineo, amenazando al resto de las muchachas para que nada contaran.


Kyllikki llora y teme ser forzada, pero no actúa así Lemminkäinen, que desea mostrar que aún no siendo de alto linaje su nombre será importante. Impresionada por su temperamento, la doncella pone tan sólo una condición para el matrimonio: no debe ir jamás a la guerra. Kaukoniemi le pone también una condición a ella: no debe nunca acudir a los bailes de la aldea. 


Ambos regresan a la casa de la madre de Lemminkäinen, muy orgullosa de su futura nuera. Y pasan los días, y una tarde en la que su marido aún no había regresado, Kyllikki acude a un baile. Terriblemente enfadado, Lemminkäinen decide abandonar el hogar e irse a la guerra a Pohjola, a pesar de los ruegos de su mujer y los augurios de su madre, que le previene de los peligros del norte, en especial el de los poderosos hechiceros. El alocado muchacho pronostica que cuando esos peligros consigan matarle, manará sangre del cepillo con el que peinaba sus cabellos.

Lemminkäinen cogió su espada, templada en la fragua de Hiisi, el demonio, y desafiando a todos los peligros emprende su viaje, montado en su caballo. Al llegar a una aldea de poderosos magos decide enfrentarse furtivamente a ellos, y haciendo gala de sus más poderosos cantos mágicos, hechiza a todos los hombres, jóvenes y viejos, acabando con la amenaza. Tan sólo a un viejo pastor deja sin embrujar, repugnado por su aspecto. El pastor, al que Lemminkäinen insulta duramente, decide huir, pero su rencor le hace permancer al acecho para cuando el héroe dejara Pohjola.


El osado joven llega al Reino del Norte, donde solicita a la Bruja la mano de su hija. Louhi, ofendida, decide ponerle una prueba imposible: cazar el cisne del demonio Hiisi. Con unos magníficos esquíes va en busca del animal, pero éste, advertido por los trasgos de Hiisi, huye. Pero el valiente héroe lo alcanza, si bien consigue escaparse, burlándose de la presunción del joven. Entonces Lemminkäinen decide emplear sus conjuros de cazadores, invocando al dios del bosque, Tapio, y a todo el clan divino de la floresta. Así, las criaturas del bosque provocan al alce para salir de su escondite, y el héroe lo atrapa finalmente.


La dama de Pohjola ordena una segunda prueba: embridar al potro de Hiisi. De nuevo la cacería es dura, y Ahti acude al hechizo, esta vez dirigido a Ukko, señor del cielo, que hace granizar sobre el caballo. Domado el corcel, Louhi comunica a Lemminkäinen una última prueba: matar al cisne de Tuonela con una sola flecha, el siniestro animal que nada en el negro río del hogar de los muertos.


El héroe sin miedo llega al río mismo de los infiernos, pero allí le acechaba el pastor rencoroso del que se había burlado, que hace salir una serpiente del fondo de las aguas. La sierpe le atraviesa las entrañas, y Lemminkäinen, acordándose de las palabras de su madre, muere. El pastor arroja al río el cadáver, y el hijo de Tuoni, dios de los infiernos, lo descuartiza en ocho trozos, arrojando los pedazos a las aguas del Manala.


En su casa Kyllikki ve el cepillo sangrar, y las lágrimas invaden a la madre, que buscará desesperadamente el cuerpo de su hijo. Interroga a la Bruja de Pohjola, que tras varias mentiras desvela a la afligida la última misión de su hijo. La madre de Lemminkäinen recorre cada recoveco de la naturaleza, y pregunta a cada ser vivo o inerte, pero no lo encuentra. Finalmente el Sol se compadece del amor materno y le dice que su hijo murió en Tuonela.


Con un rastrillo que pide forjar a Ilmarinen busca la madre cada pedazo del cuerpo de su hijo, que une para volver a insuflarle la vida. Pide ayuda a Suonetar, la diosa de las venas, a la Virgen del cielo y a Dios para reconstruir a su vástago, que con todos sus hechizos logra resucitar. Una abeja le trae del cielo la miel que le da voz al renacido Lemminkäinen, que narra a su madre cómo murió.


La madre pide al héroe que olvide la última prueba para conquistar a la Hija de Pohjola, y juntos vuelven al hogar, donde vuelve a su vida diaria lejos de aventuras.


"La madre de Lemminkäinen en el río de Tuonela" (1862), de Robert Wilhelm Ekman (1808-1873)
En su aldea Lemminkäinen oye el eco de la gran fiesta de boda de Ilmarinen y la Hija del Norte, de la que el herrero consiguió gallardamente la mano. Ofendido por no haber sido invitado, Kaukoniemi decide viajar de nuevo al norte, previniéndole de nuevo su madre contra las magias laponas. Pero el apuesto joven se ciñe sus vestimentas y armas de guerrero y acude otra vez a la aventura. Cada uno de los peligros profetizados se los encuentra efectivamente en el camino: un águila en un río de fuego, al que engaña mediante una estratagema; una zanja también de fuego, a la que hiela con la ayuda de Ukko; y a la infranqueable empalizada de acero de Pohjola, guardada por una serpiente gigante, a la que hechiza y amedrenta revelándola su infernal, horrible origen.

Con gran arrogancia, Lemminkäinen exige en Pohjola ser convidado, pero no obtiene más que el desprecio de los amos. El Señor del Norte desafía al héroe, pero no puede nada contra sus cantos mágicos. Entonces propone al joven un duelo con espada. A pesar de la habilidad del amo de Pohjola, el arrogante héroe le corta la cabeza. Ebria de venganza, la Bruja del Norte reúne un enorme ejército para vengarse, y Lemminkäinen huye sin perder un momento.


En su casa la madre aconseja a su temerario hijo que se esconda durante unos años en una isla recóndita, donde ya su padre se había refugiado del furor de la guerra. Embarcado con provisiones y con su osadía, Lemminkäinen alcanza la isla, donde las doncellas que la habitan le invitan a vivir. El héroe inunda con sus cantos mágicos aquellas tierras, que se llenan de belleza. Las doncellas se sienten embriagadas por aquellos sonidos y hechizos, y le colman de todos los placeres. Recorre durante un largo tiempo cada lecho de la isla, excepto el de una solterona que le desagrada y rechaza. Desairada, la doncella decide avisar a los hombres de lo que el seductor estaba haciendo, y Lemminkäinen se ve obligado a huir del filo de sus espadas, construyendo una nueva barca.


Tras un largo viaje por el mar Ahti ha vuelto a la costa donde nació, pero las casas están destruidas y reducidas a cenizas. El héroe llora la suerte de su madre y de su hogar, pero tras una nueva búsqueda la encuentra viva, en otro lugar del bosque donde se había escondido de la venganza de Louhi. El apuesto joven promete reconstruir las casas y enfrentarse a su destino con las crueles gentes del norte.


Advertido de nuevo por su madre, Lemminkäinen decide esta vez no acudir solo a la guerra, y pide ayuda a su viejo compañero de batallas, Tiera. Junto con él atraviesa en barca el camino del Norte. La Bruja hiela el mar, y el bravucón mozo debe recurrir a sus hechizos para sortear el mal.


Arrepentido por su atrevimiento, derrotado por la desgracia y añorante de su pasado feliz, Lemminkäinen decide volver a su hogar, con su amigo Tiera. Montado en su caballo recorre a galope la costa hasta llegar junto a su bondadosa madre. 

"Lemminkäinen y el águila de fuego", de Robert Ekman (c.1867)
 
Quejándose de su mala suerte como pescador y mientras preparaba una nueva balsa, Lemminkäinen contempla el barco que lleva a Väinämöinen y a Ilmarinen en busca del mágico Sampo. Al ver a los legendarios hombres solicita divertido formar parte de la más arriesgada aventura. Lemminkäinen llena con su bravuconadas y bromas el viaje hacia Pohjola.

El cantor Väino duerme con su música a las gentes del norte, y gracias a la diligencia de Kaukoniemi logran apoderarse del Sampo. Pero mientras se alejan, el presumido Lemminkäinen canta lleno de orgullo y alegría, y su desagradable canto despierta a los durmientes habitantes de Pohjola. La Bruja se da cuenta del robo y enloquecida de ira persigue a los tres héroes.
 


Pero esa ya es otra historia...

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En nuestro próximo post reflexionaremos sobre algunos aspectos del mito de Lemminkäinen, y qué es lo que atrajo a Sibelius de ella. Después contaremos la historia de la composición. A continuación analizaremos cada uno de los cuatro poemas sinfónicos. A estos análisis le seguirá un comentario sobre las distintas versiones y revisiones de la obra, y las reconstrucciones que han sido posibles. Finalmente daremos cuenta de la discografía de Lemminkäinen opus 22.

2 comentarios:

  1. Te escribo desde Concepción, Chile quien junto con felicitar vuestro trabajo (que recientemente he descubierto) agradece los excelentes aportes que se van agregando. Sigo la obra de Sibelius desde hace años y ahora pretendo reunir toda su música (sello BIS) para estudiarla en profundidad y poder realizar futuros aportes en el blog. Inevitablemente su música nos evoca la descripción de un paisaje que es muy parecido al sur de mi país, de ahí quizás la popularidad y atracción de la música de este compositor que siempre está presente en las temporadas de concierto en Concepción, y en donde se ha ejecutado gran parte de su obra sinfónica dirigida por directores suecos y nacionales. Saludos.
    Manuel Gutiérrez

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  2. Hola, Manuel. Muchas gracias por tus palabras y por seguir el blog.

    Me alegro por tu pasión por Sibelius, espero que consigas reunir toda la colección (de momento decirte que la Complete Sibelius Edition se retrasa en sus últimos cuatro estuches, tienes la referencia en los "enlaces", en la derecha del blog).

    Qué envidia el que puedas disfrutar de tanto Sibelius en directo. Por aquí tenemos escasísimas oportunidades.

    Aquí estaremos para lo que quieres, se agradecen siempre mucho las aportaciones de los lectores.

    Un saludo fraternal desde España.

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